Thursday, 31 May 2012

REFLEXIÓN SOBRE TECNOCULTURA Y EDUCACIÓN

Actualmente encontramos el fenómeno de la revolución tecnológica que hace que el ser humano que está impregnado de la tecnología perciba la realidad de manera virtual y se aparte de la realidad temporal que está viviendo, en un mundo donde la información marca la ruta a seguir, para quien no esté informado es una dificultad encontrar caminos y desenvolverse en este mundo que poco a poco ha dejado que la tecnología y las redes informáticas invadan el universo entero, dejando a un lado el ser humano como persona digna y capaz de buscar otras alternativas.

 En el proceso de comunicación se ha desmejorado mucho la calidad del conocimiento porque se es superficial en la reflexión y ya no se utiliza el cerebro para crear sino para informar. La globalización lleva a la tecnología a interactuar de manera innovada y a buscar métodos que proporcionen a las empresas lo que necesitan y de esta manera haya una interconexión dinámica y productiva que fortalece el crecimiento y el desarrollo en general. Entendido el desarrollo integral como la persona en todos sus niveles y conexiones con su entorno. Con urgencia se detecta la necesidad de confrontar la información con la comunicación para stablecer un espacio de encuentro entre el ser humano, la persona y las redes, un espacio en el que el hombre descubra su identidad y al mismo tiempo descubra la ayuda que le puede brindar la tecnología y de allí resolver sus inquietudes para mejorar y para vivir con dignidad.

Es muy importante tener en cuenta el pasado de las culturas, porque es un mundo de riqueza inagotable que puede ayudar mucho en este aspecto de interacción entre los sujetos y las comunidades, porque el pasado es un lugar de aprendizaje en el que hay que releer con detención para poder deducir la respectiva enseñanza, como dice un dicho Africana, el que no tenga pasado es un esclavo, así que revisitar al pasado es liberadora. Es vital para el futuro de la humanidad no dejarse invadir por la globalización y no perder la individualidad, rescatando los valores culturales que ayudan a la humanidad a vivir en paz y en armonía sin dejarse absorber por la infinidad de tecnologías que hay en el entorno y que hacen difícil la convivencia práctica por su mutación continua. Un gran impacto en el mundo ha generado la transformación y la Tecnociencia, causando crisis en diferentes ámbitos, puesto que en la sociedad de hoy se da más importancia a la tecnología y a la ciencia que al mismo ser humano, es un mundo con los valores invertidos, pues se arriesga lo que sea por el progreso científico, industrial y tecnológico y muy poco por la vida humana, desvalorando así al hombre.

El conocimiento es importante, también la tecnología, pero no podemos igualarlas. Aquí descubrimos entonces la complejidad de la conexión que hay entre la cultura, la tecnología y la ciencia, que son vinculadas por medios diferentes que vamos escubriendo através del tiempo. En este contexto vemos que se necesita un lenguaje adecuado para manejar y dominar una técnica que dé progreso y empuje a la comunidad, un lenguaje que pueda dar a conocer la manera de pensar y la conducta a seguir, que delimite la forma de vida del hombre y la conducta que adopte, dependiendo su conocimiento e interés en el progreso y en la transformación, que a la vez conduzca a la cultura a una búsqueda de superación y entendimiento, rompiendo con las divisiones de las antiguas concepciones y dando espacio a las nuevas prácticas sin dejar el centro de todo que es el hombre. El hombre en su dinámica de crecimiento y de civilización poco a poco ha ido creando artefactos que le ayudan en su proceso de vida y que con el tiempo los ha perfeccionado hasta el punto día a día los va modificando y les da mayor importancia, adaptándolos y modificándolos para econfigurar los fines y los propósitos de los agentes que intervienen en él mismo No podemos cerrar nuestro pensamiento a la innovación tecnocientifica, pero como seres pensantes tenemos que buscar una manera adecuada de integrar la interpretación y la reconstrucción culturales, comprendiendo la necesidad de afrontar los retos, asumir las consecuencias y dejar que avance, pero recobrar la libertad para poder seleccionar unas innovaciones que mejoren pero que no destruyan nuestras culturas en el futuro. El progreso es importante para la humanidad, pero es necesario y fundamental buscar modelos de comprensión, de valoración y de resolución de los impactos y de las crisis planteadas por los desarrollos tecnocientificos contemporáneos para armonizar y encausar por su debido camino este avance sin romper bruscamente con la cultura.

Para lograr este objetivo es de vital importancia para la humanidad fomentar una actitud crítica por parte de los educadores hacia los alumnos en la que se enseñe a procesar la información y aprender a asimilar los conocimientos de una manera práctica y aterrizada; el mundo de hoy nos presenta la tecnología como un medio útil para lograrlo, pero no podemos quedarnos solo en este medio porque muchos aún no lo conocen y hay que tener en cuenta que los medios del cyber muchas veces hacen que el estudiante se olvide de su entorno y permanezca imbuido en un mundo hecho a su modo en el que no tiene con quien discutir y madurar su conocimiento de una manera digna y ejemplar, olvidando así su pasado y su comunidad. Es muy importante capacitar personas para que poco a poco vayan manejando esta cantidad de nuevas tecnologías que surgen y que ayudan, pero es mucho más importante tener este conocimiento y mejorarlo con la visión aterrizada de la realidad para poder unir estas dos en una y así crear mentalidades que trabajen por la justicia, la fraternidad y la solidaridad, generando sociedades sólidas capaces de enfrentar las nuevas creaciones e innovaciones de la ciencia y la cultura.

Desafortunadamente con el fenómeno de la globalización muchas empresas se sienten dueñas del conocimiento y abusan de las minorías para sembrar diferentes maneras de pensar y de actuar, haciéndolos volver artificiales hasta en su manera de pensar y de sentir, con los inventos y experimentos hacen que todo gira alrededor de unos pocos, es aquí donde vemos que es muy importante la democracia, porque en ella se tiene en cuenta la voz de los que no pueden hablar y con voz fuerte podemos decir que si la democracia no existiera tendríamos que inventarla para salvar al hombre y hacer renacer el espíritu del hombre. La docencia no puede dejarse manipular, de allí la importancia de generar espacios de diálogo con los estudiantes, un dialogo que ayude a despejar dudas, a madurar en pensamiento crítico, a ver más allá de lo que los medios y los poderosos nos quieren hacer ver y esto con el fin de enfrentar este reto tecnológico que nos están incrustando por todos lados, porque ya la sociedad de hoy sin la tecnología sería otra. Tiene cosas muy buenas y que sirven para mucho, pero también tiene desventajas que llevan al hombre a desviar su mirada y su atención.

No podemos dejar que la tecnología nos deshumanice y nos vuelva fríos ya que el ser humano ha tenido la tendencia de humanizar las maquinas y el hombre en cambio lo ha maquinizado, tenemos que ser capaces de volver a sentir el calor del hermano, la mirada de quienes están cerca, valorar al ser humano en sí, ser responsables del crecimiento por medio del dialogo y de la escucha al otro, tener capacidad de crítica y de análisis para poder ver en qué momento la tecnología y los medios nos quieren hacer ver una realidad distinta a la que en verdad es. Es hora de pensar, actuar y poner las cosas en su sitio, dando al ser humano el puesto que se merece y aprovechando los medios para mejorar, pero con libertad y aceptando la realidad sin escapar de ella.

Bibliográfica.


 CASTELLS, Manuel. La era de la Información: Economía, sociedad y cultura. Tomo I. México, D.F.: Siglo veintiuno. 2002 MEDINA, Manuel. Capítulo 2: La Cultura de la Tecnociencia. En: BUENO, Carmen y SANTOS, María (coords). Nuevas Tecnologías y Cultura. Barcelona: Anthropos. 2003. pp.29-74 · RENÁN Cantor, V. (2007). Un mundo incierto, un mundo para aprender y enseñar. Vol 2 "Capitalismo, Tecnociencias y Ecocidio planetario. Bogotá: Universidad Pedagogica Nacional. Pp. 245-320

Tuesday, 8 May 2012

Aproximación a la vocación y las vocaciones del hombre


El vocablo vocación viene del latín vocatio – vocationis y se refiere a la acción de “llamar” a una persona para hacer, asumir o vivir algo. Conviene precisar que no se puede identificar un “llamado” con un tema religioso, pues sería un claro reduccionismo. La vocación no depende del ámbito de la religión aunque suele identificársele en las culturas occidentales con un modo de vida que se reduce a la práctica de la continencia sexual y por tanto del celibato de un presbítero y de un consagrado en la vida religiosa, pensando que sólo mediante dicho estado de vida se logran determinados propósitos. Por todo lo anterior hemos de diversificar nuestro concepto e iniciar nuestro análisis con una visión más amplia del concepto “vocación “
En griego, “kaleo” o “klesis“, significa llamar pero no tiene ninguna connotación de tipo religioso o un carácter interpersonal, pues los dioses griegos al no ser entidades personales no convocaban, no llamaban a los hombres a su amistad y mucho menos a su intimidad. Por otro lado la cultura griega desconoce el concepto de persona tal como nosotros lo manejamos.
La civilización griega utiliza la palabra “prosópon“ con el significado de la máscara que los actores griegos se colocaban en el rostro adoptando las características y los ademanes de un determinado personaje.
Vale la pena recordar que el concepto de persona aplicado al varón o a la mujer, nace de la reflexión teológica cristiana cuando se comienza a pensar la fe en Cristo aplicándole la doble naturaleza, divina y humana que existe en la indivisible “persona “de Cristo y en la Trinidad aplicado a “los tres distintos “ que co – participan de la única naturaleza divina. Nace pues la ambigüedad acerca del hombre como persona.
En éste contexto, Tertuliano traduce la palabra “prosópon“ al concepto latino de “persona” propio del derecho romano, ampliando su significado a todo hombre e incluso al feto humano cuando afirmaba que persona es quien está en camino de serlo. Y además se inicia la distinción entre persona y sustancia afirmando que en Dios subsisten tres personas en la única sustancia. De todas formas en esta corta aproximación, hemos de precisar que el término persona no es de cuño bíblico ni únicamente del talante cristiano.
Entonces volviendo a nuestro concepto inicial de vocación en relación con los dioses griegos, éstos no llaman a una persona a su servicio como si se tratase de una vocación al servicio divino.
Vocación es una situación que todo hombre o mujer experimenta sea en el interior de su conciencia o sea por una convocación que le viene del exterior, convocación que puede venir de las personas que lo rodean, de la naturaleza misma o quizá de un Absoluto.
Vemos que la vocación es una convocatoria que el hombre descubre y lo lleva a buscar su plena realización humana alimentándose con valores superiores y buscando siempre las cosas superiores. Todo ser humano quiere enriquecerse interiormente orientando su vida para realizar su proyecto vital como persona.
Todo lo anterior nos lleva a entender que la calidad de la vocación personal depende de la calidad del compromiso que asumamos hacia los valores plenamente humanizantes que queremos vivir.
Vocación es también permanecer atento a las propias fidelidades interiores, a lo permanente de la conciencia, a la autenticidad por lo que se es y lo que se hace sin estar pendientes de lo que los demás dirán o pensarán de uno, todo esto es y hace parte de la adhesión a las propias fidelidades. También la vocación es la que le da sentido a nuestra vida en unión con la de los demás. Y todo ser humano recibe llamadas que nos convocan para acercarnos a aquel o aquellos que las hacen. Por esto toda con - vocación nos invita a una con – versión es decir a vertirnos hacia quien nos llama sea para socorrerlo, sea para liberarlo o para seguirlo. Y toda vocación tiene unas características esenciales pues ante todo no es que la vocación personal se esclarezca de una vez por todas y en forma acabada.

El hombre nunca suele saber con certeza y sin dudas cuál es su vocación definitiva y nada ni nadie le obliga a realizar de modo irreversible lo que debe hacer con su propia vida. Claro que hemos de ser conscientes que todos tenemos un pasado pues al mismo tiempo la vocación es algo que se está cumpliendo permanentemente.

Ahora bien también es conveniente precisar que la vocación personal nunca es una sola, pues el hombre no es un ser unidimensional de tal modo que más que hablar de vocación, hay que hablar de vocaciones pues así como un hombre siente el llamado en nuestro caso a la vida consagrada o a la vida sacerdotal, eso no excluye que también sienta el llamado a formar una familia y a vivir con la persona que ama o ha aprendido a amar y esto también es una de las vocaciones que cualquier hombre o mujer descubre. La persona aunque tiene un solo rostro tiene una encarnación vocacional polifacética o poliédrica es decir con varias caras. Claro está que hay una vocación dominante que se manifiesta como motor del resto de las vocaciones y la vocación dominante es contemplada en forma íntima y esencial a la persona como el caso de un misionero que opta por entregar su vida por los demás. Cuando esto sucede, ese individuo no se siente sino como “misionero” y todo el resto de sus vocaciones se diluyen.

Veamos entonces que elegir nuestro estado de vida es concretar la vocación pues entre las opciones que se nos presentan en la vida, una de las más importantes es la de elegir un estado de vida para decidir si queremos permanecer solteros, casados, célibes, vírgenes, en pareja, en soltería neurótica, en castidad amorosa, en sublimación no religiosa de un celibato, o en celibato por el reino y también en matrimonio por el reino.
Ahora bien, sucede con cierta frecuencia que nuestra vocación en cuanto está relacionada con el estado de vida, no siempre coincide con muchos de nuestros gustos o decisiones. A veces se nos convierte la vocación en algo que hacemos y que en muchas circunstancias se convierte en medio de sostenimiento tanto social como económico y aquí comienzan las frustraciones bajo el riesgo de construir una vida mecánica y desmotivada. Muchas veces el estado de vida escogido nos lleva a vivir según la “suerte” que nos toque a lo largo de dichos estados. Y cabe decirlo no solo en el celibato o la virginidad sino en el matrimonio con quien se comparte la vida con la persona que se ama y por la que se es amada.

Y no podemos negar que lo esencial de toda vocación es realizarse como persona ya que no existe opción más importante que la de considerarse a sí mismo como un fin y no solo como un medio para hacer algo. No es legítimo optar por una vocación por fuerte que se perciba que implique un rebajamiento de la propia dignidad pues la elección de un proyecto vital se toma porque uno percibe que desarrollará en ella su ser personal. Nadie está llamado a renunciar a su propia dignidad pues no existe una vocación que sea más grande que la propia dignidad personal.

Cabe aclarar que nuestra vocación no depende exclusivamente de nosotros mismos pues siempre toca tener en cuenta a los demás ya que prácticamente todas nuestras opciones repercuten en los demás y en especial en los que están más cercanos a nosotros y por eso no podemos pensar en elegir una vocación que cause mal a alguien y no es legítimo pretender lograr un bien a través del uso de medios inmorales.

Vocación es pues, construir uno mismo su propia vida con los demás. Ahora bien quien siente una vocación a algo debe empeñarse en lograrlo poniendo en ello todas las fuerzas y aptitudes pues no bastan las buenas intenciones ya que en la vida no basta con proyectar adecuadamente las cosas hay que realizar cumplidamente los proyectos, por tanto la vocación es un permanente quehacer, es una permanente tarea, una práxis tanto en su proyección como en el mantenimiento y en la futurabilidad de la misma. Y si bien es cierto que la vocación es una constante proyección no es tampoco una condenación a vernos frustrados por toda la vida.

En fin es posible que alguien esté llamado a algo pero no pueda realizarlo por falta de aptitudes y de claras decisiones y todo hombre o mujer lo que buscan en la vocación es una gran dosis de felicidad pues al buscar la propia realización sin dejarse atrapar por el utilitarismo y el hedonismo significa que hay que saber llevar a feliz término lo que un día nos propusimos y por eso la amenaza de la frustración siempre es para el hombre una posibilidad que no hay que olvidar. Desarrollar nuestra propia vida implica una sabia combinación que se adquiere en la percepción del éxito y el fracaso entre la adhesión a los valores personales y la dejación de opciones y caminos que pueden entorpecer el desarrollo de la vida

Saturday, 31 March 2012

El Misterio de La Corporeidad

Es característico de nuestra cultura contemporánea el re descubrimiento de la problemática de la corporeidad. La Biblia no conoce el dualismo entre el espíritu y la materia y considera al hombre como un ser unitario. Tenemos que pensar de nuevo los lugares comunes de nuestra cultura que son diferentes a las culturas de los hombres del primer milenio antes de Cristo. En el Antiguo Testamento para hablar del cuerpo del hombre utiliza el término "basar" que significa carne con el contenido de vida, de alma y de corazón. Carne en la Biblia significa entonces lo que se ve del hombre, su condición física. De esta forma en el Nuevo Testamento cuerpo o carne significa la visible del hombre pero en especial la debilidad y por tanto la pecaminosidad que de manera precisa significa el deseo de contraponerse a Dios.
Vean entonces cómo quien quiera auto salvarse o en nuestro lenguaje auto realizarse confiando en su sabiduría y en sus propias cualidades es un hombre que camina exclusivamente según la carne, es un hombre carnal, por el contrario quien se pone en las manos de Dios, quien centra su salvación en el Señor es un hombre que camina según el espíritu, por eso la carne como carne no es mala, sino lo que el hombre decide frente a Dios.
El cuerpo revela la belleza y la fuerza: En la manera literaria de expresarse la Biblia no es la belleza de la mujer ni los músculos del hombre lo que interesa, en una palabra la belleza no es una señal para conocer y valorar una persona, de ahí que el ciego no está en pecado por ser ciego, ni el leproso.
Veamos cómo la desobediencia provoca una apertura del conocimiento, se les abrieron los ojos y se siente contradictorio y se siente desnudo es decir no tiene cómo cubrirse La sexualidad es un fenómeno demasiado complejo para analizarlo en forma simplista, pues lo que aparece como una pulsión apasionada e incontrolable tiene mucho contenidos y muchos condicionantes ya que es una fuerza que está metida en todos los mecanismo biológicos y compromete los niveles psíquicos, afectivos, espirituales y sociales de toda persona. La sexualidad utiliza el lenguaje de la ternura, del amor y puede desencadenar agresividad y violencia, la sexualidad busca el encuentro y la comunión pero a veces no respeta la diferencia de los demás. La sexualidad es sin duda una expresión de gozo y de alegría pero casi siempre cae en la tristeza y en el fracaso.
Vivimos en una sociedad donde todo lo relacionado con el sexo se fundamenta en muchas visiones y por eso cada persona vive y piensa y siente en forma diferente su sexualidad. Nosotros no hemos sabido trasmitir un mensaje de estima y de aprecio por la sexualidad y por tanto el sexo se ha convertido en una obsesión. Muchos quisieran hacer de la persona un espíritu sin sexo que esclaviza o también un sexo que no depende del espíritu.
No se trata tampoco de hacer educación sexual pues por ejemplo no podemos quedarnos conociendo la compleja estructura anatómica de los ojos ya que sólo entenderemos el auténtico significado de ellos cuando estemos frente a unos ojos llenos de ternura y por más que comprendamos la perfecta estructura de las manos no podremos entender el profundo significado de los que son sino cuando sintamos el cariño de una caricia, por eso la mirada y la mano de una persona no son solo para mirar o tocar sino que deben manifestar el cariño oculto que hay en el corazón.
De esta manera el cuerpo queda elevado a una categoría superior al simple sexo. Mirar una persona sin sentir cariño en el corazón por ella es solo expresión de una pulsión, mirarla con cariño y amor es expresión de una sexualidad integral, pues lo que vale, lo que importa es el mensaje que nace del corazón, porque el corazón tiene razones que la razón no entiende. La supremacía de la persona va más allá de la pura biología corporal y el cuerpo es un camino que no acaba en el gozo de una posesión, por eso la vida sexual no se agota ni se centra en la genitalidad o el ejercicio del sexo.
La entrega corporal es la fiesta del amor, es el encuentro de dos personas que se han ofrecido el corazón para compartir con totalidad su existencia, de ahí que es necesario prepararse para vivir esa entrega y que no aparezca como una simple pasión de los cuerpos.
Que el amor no se espiritualice de tal forma que olvide la pasión y la fiesta pero tampoco que el amor se apasione y se degrade de tal forma que olvide la superioridad del espíritu y del corazón. Solo el cariño consigue cerrar cualquier herida humana y borra hasta el dolor de la insatisfacción. El arte de amar no es fácil de aprender en este ambiente en que vivimos en el cual no nos interesa conocer a fondo a las personas. No es posible olvidar en la escuela de la vida, la asignatura llamada, " arte de amar" pues si olvidamos esa asignatura la sexualidad cae en la vulgaridad y en la insignificancia y se convierte en un simple ejercicio de la genitalidad.

Tuesday, 13 March 2012

AMAR UN MISTERIO QUE HACE LA COMUNIDAD

La Palabra Amor es de las más desprestigiadas, porque tiene muchos sentidos, y todo el mundo sinceramente hablando la experimenta pero de diversas maneras. Ama el dictador a sus cómplices y el demonio a sus ángeles; ama el Varón a la Mujer y también a la prostituta; ama el héroe la patria y el avaro su dinero. El amar es un misterio para descubrir.

Pero la catequesis popular y en lenguaje laical se habla de un amor Ágape y otro amor Eros. La relación con otra persona puede ser de egoísmo; puedo buscarme a mí mismo en el otro. Eros es considerado como signo de colocar al otro como mediación para mi proyecto es la amistad hedónica o placentera, en la que coloco al otro como medio para mis goces. En cambio, Ágape es considerada como un amor muy especial. Es aquel amor al otro como otro, por él mismo y no por mí, con respeto de justicia hacia su persona en cuanto ella. Esa es el amor al otro en cuanto a su propia realización, aunque de ello yo mismo no saque nada. El otro como otro, es el objeto del amor que puede incluso exigir dar todo por él.

El amor al otro como otro es encanto, belleza, bondad, sentir, consentir, palpar… es don de sí mismo, es una entrega, opción sin retorno. Es relacionarse persona a persona y no por lo que lo que ella tiene sino por su ser. Es decir persona relacionada. Los extremos de la relación práctica son personas. Bueno voy aclarar lo que entiendo por persona; persona en este caso, refiero estrictamente solo cuando uno está en relación de la praxis, o mejor dicho una persona es persona sólo cuando está ante otra persona o personas. Cuando está sola ante la naturaleza cósica en cierta manera deja de ser persona sino Cosa y la persona se cosifica.

Volvamos ahora a la persona en relación, hablar de relación persona a persona o mejor dicho cara a cara es cuando se piensa en dos personas, algo vago y abstracto. Entonces, históricamente hablando en el cara a cara del amor de justicia o caridad. Cuando una persona ama a otra con amor de justicia quiere su bien, querer el bien del otro aunque ello me cueste todo. Si por su parte el otro me ama de igual manera nuestro amor entonces es mutuo. Este amor mutuo de querernos el bien, ambos por el otro y no por sí es el amor pleno y solo en este caso caridad. La amistad de los muchos que, dispersos, se reúnen, siendo primero montón, (como en caso de los religiosos y religiosas que provienen de diversas trasfondos antes de ingresar a sus comunidades),y se reúnen en el cara a cara de la unidad, es lo que puedo denominar como comunidad. La comunidad es la que tiene todo en común a pesar de sus diferencias. El montón se hace comunidad, se hace pueblo. En la comunidad todos son personas para personas; las relaciones son prácticas, y la praxis es de amor de caridad: cada uno sirve al otro por el otro mismo en la amistad de todos en todo. Por ello todo es común. En la comunidad es el lugar privilegiado donde la individualidad se realiza plenamente en la plena comunicación comunitaria.

Tuesday, 14 February 2012

LA VIDA CONSAGRADA EN CASTIDAD (TEMA DE MODA)

. ¿Re interpretación de los consejos evangélicos?

¿Qué es profesar?

Profesar desde el punto de vista etimológico es asumir una nueva forma de ser y a partir de esa nueva forma de ser y de vivir, entonces servir.
La profesión es una palabra que podríamos descomponer pro – facere que significa hacer algo en el lugar de otro, proponer algo que otro me ha propuesto.
Es reinterpretar las tres grandes dimensiones esenciales de la vida a saber: reinterpretar el amor, reinterpretar el manejo de la propia voluntad y reinterpretar el manejo del poder. Reinterpretar la dimensión del amor colocando el centro de nuestra vida afectiva en Cristo o sea es tratar de vivir con un corazón indiviso. El hombre religioso no puede quedarse en exclusivismos afectivos pues está llamado a tener el corazón abierto a todos, manifestando una autentica apertura a todo. Por eso aceptar el consejo evangélico de la castidad es luchar permanentemente contra las divisiones del corazón.
Reinterpretar el manejo de la propia voluntad es ver y vivir de otra manera la pedagogía de la obediencia, pues solo quien asume con fe la voluntad de Dios crece en su libertad y madura en su personalidad. La obediencia es saber privarse de lo que me gusta para asumir lo que Dios me manifiesta
Aceptar el consejo evangélico de la obediencia es luchar contra la tentación del poder, del dominio, de la intolerancia, de la arrogancia y de la dureza de corazón.
Reinterpretar la dimensión del poseer vivido en la pedagogía de la pobreza y el desprendimiento trae consigo una lectura nueva de las realidades ‘‘terrenales’’. Hoy tenemos que saber leer las pobrezas del mundo actual fuera de la material. La ignorancia, la violencia, la corrupción social, la indiferencia, el abandono de Dios. Hacer la profesión es vivir laboriosamente pero comprendiendo que todo se hace en común y se tiene en común. Aceptar el consejo evangélico de la pobreza es luchar contra la tentación del dominar, del poseer, del ser grande, del ser superior al otro olvidando el servicio.
Se trata de iniciarse en la pedagogía del compromiso con Cristo. Los griegos luchaban por formar en la morfósis o sea en la construcción de la personalidad y nosotros luchamos en la metamorfósis tratando de transformarnos en Cristo.
Y cada consejo evangélico tiene su aplicación práctica pues el tema de la reinterpretación del amor es también siendo cordiales y generosos, caballerosos respetuosos y tolerantes, es vivir el maravilloso regalo de la fraternidad tan vago hoy en nuestras comunidades. No sabemos respetarnos ni valorarnos, y la nueva vida de amor en la cual no hemos comprometido es para eso también.
Y el manejo de la propia voluntad también se expresa en la capacidad de incluir a todos en mis proyectos de vida en mis inquietudes y en mis decisiones, en mis intereses. Y el manejo del no poseer también se concreta en el rechazo a la manipulación, en el rechazo a la utilización del hermano, en el rechazo a la permanente sospecha del hermano. No podemos sentirnos dueños de los hermanos no podemos sentirnos vigilantes de los hermanos sino verdaderos prójimos.
Por todo esto no podemos pensar que la profesión es para “ensayar” a ver si seguimos al Señor. Esto no es cuestión de compromisos pasajeros, es cuestión de la vida entera. Pero para esto hay que saber entender lo que significa el dolor. El Señor formó a sus discípulos para los momentos de prueba y los educó a través de las crisis pues incluso el Señor con los anuncios permanentes de la Pasión, preparó a sus discípulos para convertirse en hombres fuertes, en auténticos seguidores.
Los votos son una voz que también enseña a los otros a seguir al Señor. Los votos no son vetos como a veces el pueblo secular trata de hacernos entender, son respuestas, son retos. Los votos son voces para los jóvenes y mayores que los conocen y con quienes trabajan. Y sus votos deben ser un nuevo vigor para los más jóvenes y a los más viejos, un vigor en el camino, una renovada llamada del Señor a ser fuertes en la lucha de ser lo que son.
“Feliz quien ha escuchado la llamada al pleno seguimiento del Maestro, feliz pues él con su mirada, lo eligió amigo y compañero, feliz quien abraza el sacerdocio para llenar de Dios su vida toda, para servirlo a El con fortaleza, con gozo y con amor a todas horas.” (Liturgia de las horas)
Castidad y fraternidad
Creo que en nuestra vida consagrada necesitamos reflexionar no solamente sobre los aspectos espirituales y teológicos de la misma sino también y con profundidad, sobre nuestra misma personalidad en el entorno de una vida fraterna en comunidad. Por esto voy a sugerir una serie de aspectos que pienso que son fundamentales para la convivencia y la madurez en nuestras relaciones fraternas.
La vida religiosa exige de cada uno de nosotros una gran madurez entendida como un modo de pensar, como un modo de sentir y como un modo de obrar en relación con nuestra edad, con nuestra situación y con nuestros hermanos.
Uno va madurando en la medida en que logre la integración de sus componentes físicos, psíquicos y espirituales para alcanzar una mayor estabilidad y un permanente proceso de crecimiento que se vive en los diferentes momentos de la vida, procurando confrontar las experiencias cotidianas con las nuevas realidades que se van presentando. Creo que se trata de vivir un proceso de emancipación espiritual y emocional, es decir un verdadero desafío propio de todo hombre joven o viejo consagrado.

Friday, 18 November 2011

BIOETICA -VIH /SIDA

Introducción

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y su estado final, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es una pandemia que está causando una creciente morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Constituyen un problema con profundas implicaciones epidemiológicas, medicas, éticas, bioéticas, culturales, y socioeconómicas que hacen el abordaje integral del tema muy complejo. Descubrimiento del virus de la inmunodeficiencia humana. (VIH)

 A principio de los años ochenta, la aparición de un cuadro de infecciones gravísimas y a todas luces insólitas en adultos Jóvenes, por lo demás sanos, puso en entredicho la extendida creencia de que las enfermedades infecciosas habían dejado de ser un problema sanitario importante en el mundo industrializado. En el periodo 1983-1984, los investigadores aislaron un nuevo virus conocido actualmente como virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) que es causa casi única de SIDA (sindroma inmunodeficiencia adquirido). El VIH según la asamblea Mundial de la salud escribió como un retrovirus natural de procedencia geográfica indeterminada[1]. Agente causal del SIDA.

El VIH pertenece a la familia de los retrovirus. Normalmente el ADN (ácido desoxirribonucleico) manda mensajes al ARN (ácido ribonucleico), pero en el caso de un retrovirus, el ARN esta convertido en el DNA[2]. Existen dos sub-tipos del VIH: tipo 1 (HIV-1) y tipo 2 (HIV-2). El VIH es un lentivirus, lo cual significa que permanece mucho tiempo en estado latente. El VIH destruye las células inmunológicas (CD4) así que diversas infecciones y cánceres pueden entrar el cuerpo humano sin defensa. Estas enfermedades se llaman enfermedades oportunistas.[3]

El virus no puede sobrevivir mucho tiempo afuera del cuerpo humano y por eso puede transmitirse solamente de persona a persona, de las siguientes maneras: por tener relaciones sexuales con una persona que vive con el VIH/SIDA sin la protección de condón. Por recibir sangre, sus derivados u órganos de una persona que vive con el VIH/SIDA (incluyendo el uso compartido de jeringas). De una mujer embarazada que vive con el VIH/SIDA a su hijo durante el gestación, el parto o en la lactancia materna.[4] La carga viral funciona como un indicador del avance y pronostico de la enfermedad. La cantidad de las células CD4 indica cuanto daño ya ha causado el VIH.

La Infección Por VIH y el SIDA El SIDA constituye la última etapa de la infección por el VIH. El VIH provoca el SIDA al atacar y destruir ciertos glóbulos blancos que desempeñan una función esencial en la defensa inmunitaria del organismo. Cuando el VIH infecta una célula, se combina con el material genético de ésta y puede permanecer iniciativo durante años. Tras de un periodo variable, el virus se activa y, a partir de este momento, da lugar progresivamente a las graves infecciones y demás estados característicos del SIDA.

 “Los principales objetivos del virus en el interior del organismo son dos grupos de glóbulos blancos denominados linfocitos, T4 (CD4+) y monocitos / macrófagos. Las células T4 y los macrófagos sirven para reconocer y destruir las entidades extrañas, en particular los agentes patógenos”[5] Las personas infectadas se hace sí susceptible a una amplia gama de infecciones llamadas “oportunistas” como la neumonía por Pneumocystis carinii, que raras vez se observa en sujetos con un sistema inmunitario normal. Las personas infectadas con VIH son susceptibles a ciertos cánceres raros como el sarcoma de Kaposi (cáncer o tumor de las paredes de los vasos sanguíneos o de los vasos linfáticos), tumor de las paredes de los vasos sanguíneos o de los linfáticos. Ojo! Que las personas infectadas por el VIH sufren la infección y son contagiosas de por vida. Incluso aunque parezcan y se sientan sanas pueden transmitir el virus a otras.

Vías de transmisión

 El VIH no puede sobrevivir mucho tiempo fuera del cuerpo humano, y por eso solamente se transmite entre personas. Las tres vías de transmisión son: Transmisión sexual: relaciones sexuales sin y a veces con condón con personas que viven con el VIH. “Todos los actos de penetración sexual no protegida (anal, vaginal, oral), entrañan un riesgo de transmisión del VIH por poner directamente en contacto las secreciones sexuales con la mucosa; es decir, la fina membrana que tapiza el recto, la Vagina, la Uretra o la boca, expuesta” [6].

 Este riesgo se reduce, aunque no se elimina por completo, mediante el uso correcto del preservativo. Transmisión a través de sangre y productos de sangre contaminados con el virus, o herirse con instrumentos cortopunzantes infectados (vía parenteral o sanguínea). Este vía incluye entre otras cosas transfusiones de sangre o productos de sangre, uso de agujas contaminadas y tatuajes. Transmisión vertical de una madre que vive con el VIH a su hijo a través de la placenta durante el embarazo, durante el parto o en la lactancia a través de la leche materna (vía perinatal o materno-infantil).

CÓMO NO SE TRANSMITE EL VIH.

No se transmite el VIH por: Compartir baños con otras personas o con personas que viven con el VIH-SIDA Compartir alimento y utensilios de cocina con otras personas o con personas que viven con el VIH-SIDA Picadura de insectos, por compartir vida social, por compartir el ambiente del trabajo Abrazos, apretón de manos, besos, respiración, la tos, los estornudos o la expectoración, como tampoco por las lagrimas ni por el sudor. Abrazar, besar o cuidar de una persona que vive con el VIH-SIDA Entonces, el contacto social con personas que viven con el VIH-SIDA no contiene riesgo de transmisión del VIH. El VIH solamente se transmite por vía sexual, parenteral y perinatal.

Estabilidad del VIH fuera del organismo humano.

 La supervivencia de un virus fuera del organismo humana y la duración de su infecciosidad están determinadas por varios factores. Algunos virus, como el de hepatitis B, pueden conservar su infecciosidad en la sangre seca hasta 48 hrs después de haberse derramado sobre una mesa de laboratorio. Afortunadamente, el VIH es un virus muy frágil, vulnerable a los cambios de temperatura y a otros factores ambientales, y no se ha observado que conserve su viabilidad en la sangre durante más de una hora. A diferencia de otros muchos virus, la concentración de las partículas víricas del VIH es muy baja, incluso en la sangre extraída del paciente en las faces máximas de viermia (es decir, durante los periodos más infecciosos).

Mientras que en muchas enfermedades víricas se encuentran entre 100,000 y 1 millón de partículas víricas por mililitro de sangre, en el caso del VIH solo de 1000 a 10,000 partículas presentes en los periodos máximos de viremia. Esta baja concentración del VIH explica por que no es fácil detectar el virus en la sangre de los sujetos infectados, ni siquiera en las mejores condiciones de laboratorio, y por que las pruebas del VIH suelen estar basadas en la búsqueda de anticuerpos víricos y no en la del propio virus[7].

 Pues a pesar del escaso riesgo, no hay que menospreciar las consecuencias de la infección por el VIH, y a este respecto, conviene que los agentes de salud y todos lo que están en contacto con sangre humana, o en laboratorios o en lugares de accidentes etc., debe observar precauciones.

Pruebas de VIH.

Cuando el VIH entra el cuerpo humano ocurre un proceso de infección entre el virus y los linfocitos T del sistema inmunológico; los linfocitos T producen anticuerpos como reacción de ataque ante la presencia del VIH. Se puede detectar estos anticuerpos mediante la prueba ELISA.

Cuando esta prueba resulta positiva, se hace otra prueba de ELISA. Cuando estas dos pruebas resultan positivas se debe hacer una prueba confirmatoria, el Western blot[8]. Una prueba positiva indica que se han descubierto anticuerpos y que la persona está infectada por el VIH; en cambio, una prueba negativa indica que la persona no está infectada. Vale la pena subrayar la posibilidad de que las pruebas VIH pueden dar también falsos resultados positivos (reacción positiva a la prueba en la sangre de una persona que de hecho no está infectada).

No hay que fiarse de los resultados de una sola prueba, pues esto puede engendrar una situación equivoca y muy perturbadora para el sujeto, además de problemas prácticos relativos a los seguros de vida y de enfermedad. Por esa razón, cuando se obtiene un resultado positivo en la prueba ELISA, por ejemplo, para confirmarlo suele practicarse una prueba de inmunoflorescencia o un análisis por Western blot.

BIOÉTICA Y SIDA

Autores:

 Félix Jesús Amador Romero, Jorge Heliodoro Mayor Rios, Zulayka Tosar Alonso. De La Habana, Cuba. www…………... El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), por sus connotaciones de enfermedad social y potencialmente mortal, sitúa a las personas que le padecen en situaciones particulares, que son tributarias no sólo de un rápido diagnostico y eficaz tratamiento, sino también de acompañamiento con amor, paciencia y profesionalidad durante todo el proceso que dure la enfermedad. En cuanto al aspecto de la bioética y el SIDA, se propone una metodología de solución racional a los complejos problemas que afrontan los que tiene que tomar decisiones con respecto al cuidado de la salud de las personas afectadas y de la sociedad. Surgida como una necesidad de la época posmoderna, esta relación supone asumir una actitud reflexiva ante los aspectos éticos que, de alguna manera, están implícitos o explícitos en las ciencias de la salud de las personas.

 Por consiguiente, se caracteriza por un acercamiento racional y humanista a los graves problemas existenciales del SIDA que confrontan la humanidad en esta época posmoderna, en un mundo cada vez más inconsciente e irracional. El SIDA es una enfermedad cargada de dilemas éticos, por lo que hay que prestar atención a sus aspectos biológicos como bioéticos. El SIDA muestra la inevitabilidad de la bioética por la complejidad de los temas que vincula. Se plantean aspectos en diversos principios: autonomía, confidencialidad, no discriminación, el Derecho a la salud y la distribución de recursos, uso de sujetos humanos en la experimentación y, el desarrollo de la salud pública (medidas sanitarias para la sociedad, el lugar de trabajo, las prisiones, y la sociedad en general, campañas educativas, campañas de detección, etc.). Fundamentalmente, ningún aspecto de la epidemia del SIDA está desprovisto de una dimensión bioética. A continuación es la elaboración de dichos principios bioéticos, e inevitablemente jurídicos, que promueven acuerdo. Autor: Editor, Otto A. Sussmann P., Consenso VIH. SIDA Colombia, Asociación Colombiana de Infectología, 2002, pg. 30 – 32.

1. Autonomía. El tema de la autonomía es fundamentalmente indispensable cuando se trata de los exámenes de detección del VIH. Esto implica que la persona tiene el derecho a determinar sobre su cuerpo o su salud, de acuerdo con sus propios principios valóricos y prioridades personales. En definitivo, el someterse a los exámenes de VIH debe resultar de una decisión personal informada, despued de la promoción pertinente de su importancia diagnostica, y no de un acto coercitivo, impuesto por cualquiera fuerza externa sobre la persona.

 2. Confidencialidad. Desde el principio de la autonomía se desprende la base de la confianza necesaria entre el medico y el paciente (persona). Esta confianza es fundamental en el manejo de los exámenes sobre VIH y de la información particular de las personas que viven con VIH/SIDA. Esto alcanza relevancia con relación a las conductas discriminadoras y la necesidad de las personas, que se sienten en riesgo de infección con el VIH, para realizarse los exámenes y tener el apoyo adecuado en un marco de seguridad de la identidad.

 3. No Discriminación. El principio de la No Discriminación se basa en el precepto de igualdad ante la ley y el derecho a no ser discriminado, que expresan como definición; que todas las personas tienen iguales derechos a desarrollarse y llevar una vida de acuerdo a sus posibilidades. Ello se traduce, respecto del tema del SIDA, en la protección de los derechos humanos. El estigma y la discriminación asociadas con el VIH/SIDA son provocados por múltiples factores, entre ellos, la falta de conocimiento sobre la enfermedad, los mitos sobre el modo de transmisión, los prejuicios, las informaciones irresponsables de los medios de comunicación sobre la epidemia, el hecho de que el SIDA hasta ahora sea incurable, los miedos y tabúes sociales en torno a la sexualidad, etc. el estigma y la discriminación resultan en grandes consecuencias psicológicas sobre el modo en que las personas infectadas se perciben a sí mismas, lo cual conduce en muchos casos a la depresión, el estrés, la falta de autoestima, la desesperación, el suicidio, etc. También socavan la prevención dado que la vergüenza asociada con la epidemia ha afectado negativamente el manejo de la misma.

 4. El Derecho a la Salud. Existen los sistemas de salud: el público y el privado para la atención de salud y las condiciones de salud pública de la sociedad, y como ámbitos de acción diferentes entre los sistemas de salud que asumen obligaciones con las personas. La interrogante se abre cuando se trata de establecer la atención a los enfermos con VIH/SIDA como bien público o bien asegurable. Pero como se plantea en el ámbito de la bioética, existe una correlación entre derechos y obligaciones: mientras una persona tiene un derecho, otra tiene una obligación: Consecuentemente, “Las obligaciones de los profesionales de la salud para con los enfermos de VIH/SIDA, consideran el principio de beneficencia, es decir, realizar aquellas acciones que maximizan los beneficios y reducen los daños.”[9] Aquí cabe la obligación de no revelar la información sobre los enfermos de VIH/SIDA, por lo que cuando se conoce el diagnostico de una persona VIH positiva, se producen más daños para ella, que beneficios para la sociedad: pérdida de empleo o problemas en el establecimiento donde estudia, aislamiento, hostigamiento de parte de otras personas u organizaciones, retiro de planes de seguro de salud, e incluso, acciones violentas. Las obligaciones de los enfermos de VIH/SIDA se orientan hacia la no maleficencia. Es la obligación de los enfermos de practicar el ‘sexo más seguro’ por lo que no existe excusa ni justificación aceptable para no practicar la prevención y el cuidado. Se diferencia explícitamente el hecho de que una persona no divulgue o no confiese a su pareja que está infectada y el hecho de no practicar el sexo más seguro. Igualmente, se habría que considerar los varios aspectos vinculados con la sexualidad: las relaciones de pareja y con las personas más próximas, la autoestima y las necesidades de afectividad y apoyo psicológico; dificultades que aumentan cuando a estos aspectos se asocia el SIDA.

5. VIH/SIDA e Investigación en Ciencia y Tecnología. A los compromisos de encontrar vacunas y tratamientos efectivos se han sumado campañas para proteger los derechos humanos y la dignidad de las personas afectadas por el VIH y (o) afectadas por el SIDA. Al aumentar la calidad de vida de las personas infectadas, gracias al desarrollo de las terapias antirretrovirales, se incrementa el reservorio de virus en la comunidad humana, y así se incrementa la posibilidad de que las personas enfermas de VIH/SIDA practiquen comportamientos que carecen protección y cuidado. Esta es un dilema cual ha de enfrentarse la humanidad: el de la paradoja de que lo que puede ser bueno a la escala individual, quizás pueda no serlo tanto a la escala colectiva. Además, la indefensión y vulnerabilidad a que se ven sometidas muchas de las personas enfermas de VIH/SIDA en todos los ordenes, ha manifestado explícitamente la incapacidad de la sociedad contemporánea para lidiar con lo incontrolable y lo desconocido.

6. Otros aspectos bioéticos. Otros problemas bioéticas a los que se tienen que enfrentar los profesionales de la salud en su atención al paciente VIH/SIDA, son los relativos a la reproducción humana, el aborto y la anticoncepción, y el nacimiento. En la consideración del aspecto bioético, es oportuno también presentar la Declaración Sobre el VIH/SIDA dada en el II Congreso Mundial de Bioética en Gijón, España en el año 2002. Considerando que esta Declaración se formula con los objetivos de establecer una base ética universal que proteja y garantice la dignidad, derechos y libertades fundamentales de las personas viviendo con el VIH-SIDA, conseguir la sensibilización de los pueblos ante los problemas de discriminación y rechazo, y subrayando la necesidad de la cooperación internacional a fin de que la humanidad entera pueda disfrutar de las aportaciones de la ciencia y la aplicación de la justicia. Conscientes de que el uso inadecuado de la ciencia y el derecho, puede conducir a la amenaza de la dignidad del ser humano en ocasiones justificada por miedos irracionales, perjuicios, atropellos, abusos y violación de los derechos, y que más allá de las acciones políticas o meramente humanas el SIDA es una enfermedad más, y como tal debe ser asumida por todas las sociedades, sin perjuicio de género, raza, nacionalidad, sexo, religión, origen, ideología, preferencias sexuales, conducta o condición social.

AFIRMAMOS QUE:

 1. Cualquier acción dirigida a negar a las personas viviendo con el VIH-SIDA un empleo, un seguro, una vivienda y la asistencia socio-sanitaria y jurídica se considera discriminatoria y debe ser sancionada.

2. No se podrá excluir, limitar, impedir o negar la participación en actividades escolares, colectivas, laborales, militares, sociales o de cualquier otra índole por la condición de ser portador del virus o enfermo.

3. En ningún caso se debe realizar exámenes de detección de anticuerpos frente al virus del VIH sin que lo sepa la persona y dé su consentimiento una vez informada, garantizándose en todo caso, en el proceso de la toma de decisión, acto y confirmación, la ayuda psicológica, médica y social necesario.

4. Cualquier intervención en materia de salud sobre la persona no se efectuará sin el previo consentimiento informado y libre, principio de autonomía, estableciéndose en los exámenes de control y/o detección la conservación del anonimato, respeto de la intimidad y estricto cumplimiento de la confidencialidad.

5. A las personas viviendo con el VIH no se les podrá aplicar ninguna ley de excepción, ni aún estando privados de libertad, reiterando que respecto a la ley y a la ciencia el SIDA es una enfermedad más.

6. Los códigos éticos de los profesionales se basan en el principio de confidencialidad de los mismos entre sí y de éstos con las personas VIH/SIDA. El incumplimiento de esta obligación deontológica frente a terceros, y especialmente empleadores y gobernantes habrá de dar lugar a demanda.

 7. Cualquier referencia hecha por segundas personas sin consentimiento de la persona sobre su condición de VIH o enfermo de SIDA debe ser sancionada.

8. La información sobre el VIH será tratada por los medios de comunicación de una forma objetiva, con un lenguaje claro y preciso, contribuyendo de este modo a construir una sociedad más justa y solidaria y, evitando las habituales tendencias al sesgo, el carácter sensacionalista y morboso que a lo largo de los años de evolución de la pandemia, desafortunadamente ha sido difundida a la población.

9. El libre desplazamiento, residencia y obtención de documentación por diversas situaciones no estará supeditado a la condición de ser portador del VIH/SIDA.

 10. Las políticas gubernamentales y los planes de desarrollo económico de los países ricos deberán tener como objetivo primordial la responsabilidad de hacer disponibles los recursos y medios para que los países más pobres no pierdan más años de desarrollo en salud, bienestar y derecho a la vida.

11. Se exige desestimar el carácter culpabilizador con el que se ha tratado y se trata a la infección por algunas sociedades civiles, religiosas, gubernamentales discriminando a la persona viviendo con el VIH-SIDA y su entorno, frenando yo evidenciando la puesta en marcha de programas de prevención, reducción del daño y educación para la salud los únicos mecanismos hasta ahora disponibles para detener esta pandemia.

12. La investigación científica, la tecnología y el desarrollo de la industria farmacéutica se ponga al servicio de la humanidad

13. Una vida digna implica una muerte digna, siendo un derecho la voluntad anticipada de las personas con VIH/SIDA que estén capacitadas, pudiendo dejar disposiciones para un desenlace final, en el caso de encontrarse en una situación de enfermedad terminal.

14. Es necesario potenciar la educación transversal formal y no formal que permita el acercamiento y desarrollo de conocimientos, habilidades y aptitudes desde la solidaridad y tolerancia hacia el VIH/SIDA.

15. Se debe denunciar la falta de sensibilidad de grupos de presión así como de otros que no dudan en hipotecar su objetivo en aras del oportunismo económico y/o estatus social en pro de cambiar la alarmante situación del VIH en el mundo.

16. La implantación de establecimientos específicos con la consecuente creación de guetos deberá ser perseguido.

17. Se debe defender el concepto de autocuidado como co-responsabilidad y no como beneficencia.

18. El interés y el bienestar del ser humano prevalecerá frente al exclusivo interés de la sociedad o de la ciencia, tal y como se establece en la Convención de Asturias de Bioética.

19. En definitiva, las conductas universales se deben dirigir a la normalización, igualdad de oportunidades, derechos y libertades, con el objeto de garantizar la dignidad del ser humano. (Andrés Olivos Lombana, AMOR Y SIDA, Paulinas, Bogotá, 1994), 153.

IGLESIA Y VIH/SIDA

1. Postura de la iglesia frente VIH/SIDA Se distingue dos posturas principales: - Postura ajena a la realidad: se caracteriza por su acentuación en el discurso moralizante, y la ausencia de un compromiso, desde la acción concreta, hacia las personas con VIH/SIDA - Postura crítica y comprometida: comparte la opinión frente al preservativo, trasciende la polémica y se compromete en la acción del amor y la solidaridad con las personas con VIH/SIDA. (Roberto Vitillo (sacerdote), CONSULTA DE CARITAS SOBRE EL SIDA, Santo Domingo 1990.) El papel del magisterio de la Iglesia va más allá de unas lecciones de ética sexual y de teología moral.

Tenemos que reconocer que el SIDA ha desafiado a nuestra iglesia a enseñar tanto a través de sus obras como de sus palabras. El SIDA está pidiendo a nuestra iglesia ser verdaderamente universal y católica, aceptando verdaderamente a todas las personas sin reparar en su conducta pasada, en sus orientaciones sexuales o su nivel económico-social, sin detenerse tampoco en su calidad de miembro oficial de la Iglesia Católica Romana.

La Iglesia, en su papel de maestra de los principios y valores universales, tiene la obligación de condenar las condiciones injustas de pobreza y subdesarrollo que contribuyen a la expansión del SIDA por todo el mundo. Tanto los médicos como los científicos de la sociedad nos han informado con rapidez de que el SIDA está más difundido entre los pobres y afecta mas a estos. La Iglesia ha respondido a la llamada del SIDA. Por ejemplo en Colombia se destaca la labor realizada por el Fundación Eudes que cuenta con siete hogares para personas con SIDA: Cinco en Bogota y dos en Medellín

2. Orientaciones del papa Juan Pablo II para pastoral en VIH/SIDA (Juan Pablo II, La IV Conferencia Internacional, el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, Vaticano, 13,14, 15 de noviembre 1989).

 El SIDA como doble desafió para la Iglesia “La difusión amenazadora del SIDA lanza a todos un desafió doble, que la Iglesia quiere recoger también en la parte que le compete: i.e. la prevención de la enfermedad y a la asistencia a los que la padecen.” Objetivo de prevención: informar y educar. “…la labor de prevención, para ser una vez digna de la persona humana y verdaderamente eficaz, tiene que proponerse dos objetivos: informar adecuadamente y educar para la madurez responsable. Solo con una información y educación que llevan a descubrir de nuevo, con claridad y gozo, el valor espiritual del amor que se dona como sentido fundamental de la existencia, es posible que los adolescentes y los jóvenes tengan la fuerza necesaria para superar los comportamientos arriesgados.”

A los enfermos de SIDA “…Hermanos en Cristo, que conocéis toda la aspereza del camino de la cruz, no os sintáis solos. Con vosotros está la Iglesia, sacramento de salvación, para sosteneros en vuestro sufrimiento afrontado con la fe; está cerca de vosotros con el consuelo de la solidaridad activa de sus miembros para que no perdáis jamás la esperanza.” Al núcleo familiar “Padres, vosotros podéis llevar a cabo la primera y mas eficaz acción preventiva ofreciendo a vuestros hijos una información correcta y preparándolos para elegir con responsabilidad los comportamientos debidos en los ámbitos individual y social.”

 A las familias que viven dentro de si el drama del SIDA “La perdida del calor familiar provoca en los enfermos de SIDA la disminución e incluso la extinción de aquella inmunología psicológica y espiritual que a veces se revela no menos importante que la física para sostener la capacidad reactiva del sujeto.” La familia tiene misión a su ser querido a cuidarlo, ser atento a su necesidades y participar afectuosamente

A los maestros y educadores Especialmente en las escuelas, debe prestarse atención a una programación orgánica de la educación sanitaria, en la que armonizando los elementos de la prevención se preparen jóvenes para un estilo de vida correcto, principal garantía para tutelar la salud propia y ajena.”

A los jóvenes “Que no se inspire en el miedo la necesaria prevención contra la amenizas del SIDA, sino en la elección consciente de un estilo de vida sano, libre y responsable.” A los gobernantes y responsables de los Estados “Que afronten con toda dedicación los nuevos problemas planteados por la difusión del SIDA”

A los pueblos “Asimismo, la lucha contra la SIDA postula la colaboración entre los pueblos” A los científicos e investigadores “Que incrementen y coordinen su labor, fuente de esperanza para los enfermos de SIDA y para toda la humanidad”

 A los sacerdotes, religiosos y religiosas “Practicad la acogida, promoved y sostened todas las iniciativas que en el servicio a quienes sufren exaltan la grandeza y la dignidad de la persona humana y de su destino eterno.”

3. La solidaridad: el nuevo nombre de la pastoral Por solidaridad la iglesia entiende no solamente la acción a desarrollar a nivel social para encontrar juntos soluciones a problemas graves y complejos, sino también y sobre todo indica la exigencia intrínseca imprescindible de la persona, un ser que es naturaleza con los demás y para los demás. Es necesario que la comunidad cristiana entera se comprometa para crear, alrededor del tema del SIDA y de las personas concretas que lo padecen, una cultura que permita superar el miedo y las formas de rechazo a través de las cuales éste toma cuerpo.

4. Pedagogía cristiana ante el desafío del VIH/SIDA La Iglesia debe: - Definir y proponer nuevos criterios educativos y utilizar como agentes de cambio a los líderes cristianos - Traducir la doctrina cristiana, del amor y respeto al prójimo y hacia uno mismo, a un lenguaje adecuado a los medios de difusión masiva y lograr un espacio en ellos. - Realizar una nueva catequesis del amor, la familia y la sexualidad. - Brindar una educación (en ámbito familiar, parroquial, escuelas) que pueda traducirse en cambios concretos de nuestro actual modo de vida. - Capacitar a los maestros y lideres en esta nueva pedagogía y preparar facilitadores que puedan trabajar en los distintos segmentos sociales

5. Acompañamiento y asistencia al enfermo de SIDA - La Iglesia tiene que ser para el enfermo del SIDA, su familia y la sociedad en su conjunto, signo de esperanza y presencia de vida. - Diseñar y poner en practica una serie de servicios para el enfermo de SIDA y su entorno familiar y social - Diseñara programas y centros de servicios sociales para la familia y las personas cercanas al enfermo de SIDA, así como para la población sana que sufre de miedo y está llena de prejuicios.

6. El clero y los agentes de pastoral ante el VIH/SIDA - La Iglesia debe aprovechar la capacidad de liderazgo de los sacerdotes en nuestra sociedad. - Deben ser las personas mas cabalmente informadas sobre los aspectos técnicos y científicos de la pandemia - La Iglesia debe “cambiar programas personales e institucionales con el fin de llegar al fondo del problema con la actitud del Buen Samaritano (Juan Pablo II)

7. El VIH/SIDA: desafío para la Iglesia (Monseñor José Eguiguren, Secretario Ejecutivo de Caritas para America Latina) “El SIDA es un desafió paar la Iglesia Católica, que confiesa haber hecho una opción preferencial por los pobreza…es el momento de inventar, con imaginación creador, la acción que debe realizarse y, sobre todo, llevarla a feliz termino con la audacia del espíritu y el equilibrio de Dios.”


Referencia.

 [1] Resolución WHO 40.26 Estrategia mundial de prevención y lucha contra el SIDA, manual de Resolución y Decisiones de Asamblea Mundial de la Salud y del Consejo Ejecutivo. Vol., 3, 1985- 1989.2ª Ed. Ginebra WHO. 1987

 [2] A. Anna lucia Correa y otros, Manual de VIH / SIDA y otras infecciones de transmisión sexual , corporación para investigaciones Biológicas Medellín Colombia 2005, p 3

[3] Current and future for HIV infection: methods to monitor HIV Infection trends in population groups OMS WHO/GPA/DIR/88.8 (1988)

 [4] ibíd.

 [5] El Sida y la infección por el VIH / Organización Mundial de salud p 2. PUJ

[6] J.Chin & J.M Mann. HIV infections and AIDS in the 1990s. Annual Review of Public Health, 11: 127 – 42 (1990).

[7] Report of a WHO consultation on the prevention of human immunodeficiency virus and Hepatitis B virus transmission in the health care setting. OMS WHO/ GPA/ DIR/91.5 (1991)

 [8] Prevención de la transmisión sexual del virus de la inmunodeficiencia humana. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 1990 (Serie OMS sobre SIDA, nº 6).

 [9] Otto A. Sussmann P., Consenso VIH. SIDA Colombia, Asociación Colombiana de Infectología, 2002, p. 31.

Monday, 7 November 2011

COEDUCACION Y GÉNERO

LA EDUCACION A LO LARGO DE LA HISTORIA[1]
El papel que la mujer y el varón estaban llamados a desempeñar en la sociedad habían sido nítidamente diseñados, a lo largo de la historia, de acuerdo con lo que las características que se atribuían a uno y otro sexo, determinaban. La única referencia para la mujer era el hogar, atendiendo a su marido y a sus hijos. Para la mujer estaban reservadas únicamente las tareas que se realizaban en el espacio privado, a las que se otorgaba una menor consideración social. El varón, por el contrario, estaba llamado a la acción y al protagonismo público, era educado para ellos, y se consideraban como tareas propias de su sexo el desempeño de una profesión, el derecho a manifestar públicamente sus opiniones, la posibilidad de actuar en política, o cualquier otra actividad que tuviera que ver con el ámbito público.
Por eso cuando se reguló la presencia femenina en la enseñanza primaria, los contenidos del currículo vinieron determinados por las exigencias de una división del trabajo que relegaba a las mujeres a las tareas del hogar. Así las materias fundamentales y la distribución del tiempo giraban en torno a las funciones domesticas asignadas. Una situación que se mantuvo por muchas décadas.
En el primer tercio siglo XX las mujeres no hace bachillerato que prepara personas para entra a la universidad sino otros estudios complementario que son considerados adecuado para las mujeres. El periodo siguiente, aunque marco las diferencias cuantitativas importantes en cuanto al porcentaje de mujeres trabajadoras o estudiantes no hizo un cambio significativo en las opciones elegidas pues las limitaciones para el acceso de las mujeres a determinadas profesiones. Es verdad que su presencia ha aumentado significativamente en escuelas y universidades, círculos políticos que hasta muy poco tiempo, solo tenia acceso el varón. Y esto ha traído como consecuencia la ruptura de una imagen tradicional, que determinaban biológicamente sus capacidades y funciones. Pero ello no significa que ha desaparecido todas barreras.
En lo ámbito de lo educativo la situación ha cambiado paulatinamente. Hay un significativo aumento del carácter mixto de los centros de estudio y en la proporción de chicos y chicas que acceden a ellos; y a la vez en una mentalidad respecto el papel que la escuela puede asumir en el desarrollo de las capacidades individuales, conscientes de la dificultad de superar, posteriormente, una desigualdad de oportunidades educativas. La tarea que queda debajo es de oxigenar un profundo inconsciente heredado que negaba la capacidad intelectual de las mujeres No obstante, no podemos afirmar que esta discriminación en los ámbitos de educación formal es un hecho ya superado. Los cambios han sido insuficientes. Sigue siendo frecuente tratar a unos y a otras de acuerdo con los roles diferenciados. Por eso, algunos rasgos del modelo de educación masculino y la discriminación para las alumnas todavía existen.
Han surgido, por tanto, nuevos interrogantes y problemas que alertan sobre como bajo la igualdad formal siguen actuando formas de discriminación que hacen que no se de un tratamiento que favorezca oportunidades para la igualdad y el desarrollo de la dignidad humana. Dentro de la escuela, aunque no dependiendo solo de ella, sigue actuando un modelo androcéntrico, es decir aquel que considera al varón como medida de todas las cosas. La permanencia de todos los chicos y chicas, durante un número de años cada vez más amplio, en las instituciones escolares, otorga una responsabilidad importante a la labor que en ellas se desarrolle, para colaborar a una acción que representa una ruptura con el pasado y que tiene que ver con pautas culturales tan profundamente arraigadas.
Los intentos por alertar a quienes se dedican a la educación (familias, profesorado, medios de comunicación, instancias sociales y políticas etc.) sobre los sutiles caminos a través de los cuales las chicas, como grupo son tratadas con desigualdad respecto a los chicos, u por indicar que este tratamiento parece tener un efecto perjudicial en las expectativas de las mujeres, es una tarea a la que hay que ir siendo mas sensibles. Cuando por ejemplo las chicas son orientadas a la pasividad, a la dependencia y al silencio, mas que a la actividad, a la autonomía o a la participación, entonces están recibiendo unas pautas, en ningún caso, provechosas.
El análisis de la mentalidad o mentalidades, alas que hay que incorporar el concepto de igualdad entre varones y mujeres que hoy se considera justo exige un importante esfuerzo para ir eliminado resistencias teóricas, y consecuencias practicas, que solo un trabajo constante puede ser capaz de superar.
Es importante un cambio de enfoque, para promover la igualdad:
i) Que permite a las mujeres proyectar sus capacidades en igualdad de condiciones con el otro sexo.
ii) Desde el derecho a elegir el tipo de educación y de actividad profesional al planteamiento de un ambiente escolar que, en su globalidad, responda a las exigencias especificas de cada persona con sus peculiaridades de nivel sociocultural, de raza y de sexo.
iii) Desde la motivación para que las mujeres realicen elecciones de estudios y de profesiones más diversificadas, a una mayor valoración de aquellos ámbitos sociales y profesionales en los que las mujeres tienen una presencia mayoritaria.
iv) Desde una necesaria presentacion de modelos de referencia femenina no tradicionales que permitan una identificación fuera de la tradicional con dicción femenina y que son camino para propiciar nuevas formas de visibilidad social de las mujeres. Reconociendo el derecho a ser diferente como un acto voluntario y libre, no como una exigencia impuesta por la historia, por los demás o por la propia limitación.
v) Desde una atención preferente a las mujeres adultas y alas jóvenes para que busquen de forma decidida nuevas vías, al diseño de un proceso de intervención en el que se integren todas las edades y de todos, no solo a ellos.
Vi) Desde la igualdad de oportunidades como un tema o como una disciplina separada dentro del conjunto del currículo, a una igualdad de oportunidades como una perspectiva integrada en cada una de las actividades escolares.
vii) Desde una búsqueda de equilibrios numéricos en la presencia de chicos y chicas en las diferentes carreras y en los éxitos académicas
viii) Desde un cambio de las mujeres que las lleve a ser mas como los hombres, lo que ha permitido integrarse con mayor éxito en una sociedad diseñada desde perspectivas masculinas, a una modificación de las estructuras de poder, que permita configurar una sociedad en la que cada persona puede integrarse desde sus características especificas.
ix) En definitiva, desde una escuela mixta en la que chicas y chicos comparten aulas, profesorado y currículo, a una escuela coeducativo en la que compartiendo todo lo anterior no se transmiten estereotipos de lo que hoy entendemos como género.
Una escuela y una educación libres de sesgos sexistas, no significa una nueva superposición sino que requiere:
- Una nueva visión en la que lo femenino y lo masculino sean consideradas categorías no hegemónicas, para poder diseñar un proyecto humano en lugar de un proyecto masculino o femenino.
- Un horizonte común de igualdad, entendida esta no como asimilación al varón, para evitar que se perpetué la desigualdad a través de un igualitarismo formalista que no ayudaría a comprender u superar la discriminación en función del sexo o de cualquier otra variable.
- La elaboración de un proyecto educativo integrador, en el que explícitamente se manifieste que no puede haber un destino social distinto en función del sexo, entendido como categoría sociocultural que ha marcado y distorsionado la percepción u la relación entre las personas.
EXPECTATIVAS DEL ROL EN UNIVERSITARI@S
El acceso generalizado de la mujer a la educación y el mercado de trabajo ha creado ciertas necesidades nuevas a nivel de estructuración familiar. El hombre fue concebido como la persona que debía sostener el hogar, él era el objeto principal de las investigaciones, y todo movimiento investigativa y vocacional lo tenía como su epicentro. De hecho, la minoría de las mujeres priorizaban el desarrollo como profesionales y no siempre fueron bien vistas. Ellas fueron etiquetadas en más de una ocasión como diferentes e incluso frustradas e insatisfechas (Fizgerald & Betz, 1983).
Hubo necesidad de que la mujer desarrolla y proyecta su vida profesionalmente determinando su interés por sus estudios como investigadores y teóricos en el ámbito vocacional. Hubo y todavía hay muchas variables que entre ellos son los itinerarios centrada y continuada que se basa en la profesión y que se diversifican en trayectorias diferenciales en la mujer. Entre estas variables estarían los roles debido a circunstancias como matrimonio, maternidad, crianza de los hijos etc. Las variables mencionadas, son aspectos que hasta hoy tiene influencia en las elecciones profesionales de los jóvenes, las expectativas sociales sobre la educación de las profesiones a uno sexo u otro sexo.
La sectorización de las profesiones de trabajo, por las desigualdades en las distribuciones por las distintas opciones del sistema educativo, son evidencias de las exclusiones que se ven en las instituciones educativas y en la sociedad.
Con el estereotipos ligados al sexo, han puesto una barrera tanto interna con un autoconcepto y sentimiento de autoeficacia. De hecho existe la desigualdad de distribución de hombres y mujeres en los puestos de mayor responsabilidad y prestigio, incluso donde existe un mayor porcentaje de mujeres como en el ámbito de la enseñanza.
Pero se puede notar que el rol parental es hoy, diferencial para hombres y mujeres al rol de madre, que ocupa substancialmente mas tiempo y esfuerzo que el rol de padre, (Gutek & al 1986). Hay que notar que en familias donde la pareja tienen un cargo profesional, señala la disponibilidad de ambos para acomodarse a la carrera profesional del otro. La mujer está generalmente más dispuesta que el hombre a adaptarse a las necesidades derivadas de la profesión del compañero. Pero en la misma tónica se puede ver una cierta ola que mueve en una dirección distinta a lo tradicional, de manera que se evidencia unas familias que han dado lugar a una serie de estilos diferentes de combinación de los roles, tanto profesionales como familiares.
En cuanto las responsabilidades, educativos los universitarios son más sensibles y se preocupan sobre los estudios de sus hijos; pero gasta mucho de su tiempo en ocupaciones externas y laborales.
TRAYECTORIA EDUCATIVA DE LA MUJER
El propósito es establecer, cómo puede contribuir la educación a transformar los roles sexuales de nuestra sociedad contemporánea, eliminando la persistente discriminación de la mujer y favoreciendo el crecimiento de seres humanos más armónicos y equilibrados. Se busca ayudar a construirse en libertad: dejando crecer al otro en lo que tiene de original y genuino, sin pretender absorber esa zona de autonomía personal que hace posible tal crecimiento. Esto constituye un reto y, en muchos casos, una meta social a la que con relativa facilidad se renuncia. El aislamiento físico, intelectual, psicológico, cultural, organizativo e incluso político que padecen en general (especialmente las mujeres en nombre de ‘amas de casa’) puede conducir a una alienación de la persona en la tarea y la función que la incapacite precisamente a establecer unas auténticas relaciones interpersonales, siendo incluso, origen de rupturas en familias y la sociedad entera. Por consiguiente, la descripción de la diferencias de género debe ser situada en un contexto y un tiempo determinados y considerada, no como punto de llegada, sino como punto de partida para el estudio del tema. Por eso mismo interesa la profundización del proceso de formación y las teorías explicativas del mismo.
La evolución social y el nuevo impulso del movimiento feminista en el mundo supusieron, después de la Segunda Guerra Mundial, un auge creciente de la educación mixta que se presenta como unos de los pilares básicos del principio de igualdad de oportunidades. Esta legislación occidental insiste en las garantías que deben arbitrarse para que las mujeres puedan acceder libremente a cualquiera nivel de estudios, cursar el mismo currículo que los hombres y disfrutar de los mismos recursos y medios educativos. Actualmente, existe ya a nivel mundial un movimiento de mujeres, con múltiples rostros y tendencias, y con capacidad de diálogo incansable para enfrentar las múltiples dificultades que siguen afectando a las mujeres de todo el mundo.
Mary Nash, que ha trabajado mucho sobre el tema de la mujer, señala una doble percepción del proceso educativo: como mecanismo sexista de definición y limitación de la trayectoria social femenina, y a la vez como instrumento clave en la mejora de la condición social de la mujer. En la actualidad, el planteamiento del tema de la educación femenina se articula a partir de un triple enfoque que contempla, el estudio histórico de la trayectoria de la educación femenina de cara a la comprensión de los mecanismos que influyen en el papel histórico de la mujer; el análisis del género de los sistemas educativos actuales a partir de la crítica del sexismo inherente, tanto en el contenido como en la practica docente, de cara a la rectificación de la carga discriminatoria con respecto a las mujeres; y, por último, la elaboración de un cuerpo de conocimientos no androcentricos mediante el desarrollo de los estudios en torno a la mujer (Womens’ Studies) como base para la creación de nuevos cánones culturales a partir de una visión del mundo que no margina o distorsiona la experiencia especifica de las mujeres y contempla, en cambio, las múltiples facetas del devenir femenino[2].
Existe la teoría del déficit genético según la cual habría ciertas capacidades intelectuales fundamentales que serian inexistentes o insuficientes entre las mujeres a causa de la diferencias de origen genético entre ellas y los hombres. Las investigaciones que avalan esta teoría están basadas en la superioridad de los hombres ‘en algunos tipos de problemas matemáticos. Se han atribuido estas diferencias bien a un gen específico, bien a un retardo en el desarrollo intelectual de las mujeres que les lleva a alcanzar más tarde el estadio de las operaciones formales[3]. Este argumento, por supuesto, sigue constituyendo una lucha y discusión inacabada y que se prolongará a lo largo de toda la vida. Sin embargo, una forma posible de avanzar consiste en tomar la conciencia del sexismo que existe en las instituciones educativas en muchas partes, las constantes críticas a la diferenciación del género, y las ofertas, no siempre cumplidas, de elementos de avance que ha supuesto la enseñanza mixta, valorando sus aportaciones en cambio de expectativas y actitudes de las mujeres y su posterior inserción profesional y social.
Las instituciones educativas han de constituir una experiencia de igualdad: de ella descubren las mujeres como la única salida posible para evadirse de la reclusión domestica, y para elevar las expectativas ocupacionales laborales. Se establece una serie de estrategias educativas que, de alguna forma, cambien las perspectivas en la tipificación, estereotipos y roles sexuales vividos en nuestra sociedad. Sin embargo, al intentar favorecer el avance femenino hacia campos inexplorados, el estudio académico de la mujer pone en cuestión la legitimidad de la discriminación sexual en ese campo, y, como consecuencia, en el social y laboral. Por ende, al abordar este tema, se trata de un problema estructural que afecta en primer lugar a la formación y calidad de vida de la mujer y, como consecuencia, a la de las personas que interactúan con ella. Por supuesto, siempre ha existido personas capaces de superar los condicionamientos y hacer compartible su función de ‘ama de casa’ con formación profunda y actualizada y con una acción social significativa.
Las iniciativas a favor de la mujer han avanzados últimamente con numerosas agencias no gubernamentales y movimientos feministas, junto a las políticas gubernamentales, compitiendo para desarrollarlas. Por ejemplo: recomendaciones generales hechas por los Gobiernos u Organizaciones Internacionales, elaboración de programas de educación no sexista, programas dirigidos específicamente desde Gabinetes de Orientación, educación sexual, formación del profesorado, educación integrada, etc. Las mujeres pueden y hacen importantes aportes en la construcción social, sin embargo, eso exige, atreverse a pensar nuevas y nuevos modos de conocer, atreverse a actuar en nuevos campos, atreverse a crear nuevas relaciones y organizaciones, atreverse a romper estereotipos, etc. En esto también se ha de intensificar una nueva manera de trabajar los movimientos en pro de la liberación de la mujer y situar esta lucha en un contexto más amplio, en el esfuerzo global por transformar las condiciones de vidas actuales y conseguir no solo mejoras socio-económicas sino un avance significativo de la democracia, de la justicia social, de la paz, y de los derechos humanos para todas las naciones y todos los pueblos.
Para eso se exige una formación permanente, la curiosidad e interés intelectual, lucha contra la inferioridad, relaciones renovadas y mejoradas basadas en la confianza, fortaleza interior, etc. Otros medios para esta formación pueden ser: grupos de discusión y reflexión; el apoyo mutuo; recursos de autoformación; compartir experiencias; las asociaciones y grupos intermedios; una nueva organización del tiempo y del trabajo; el establecimiento de relaciones amplias; el aprendizaje por la acción o el compromiso vivido, etc.
[1] FLECHA GARCÍA, Consuelo. Balance desde una historia heredada sobre las mujeres y la educación, en: La mujer, nueva realidad, respuestas nuevas, Consuelo Flecha – Isabel de Torres (Eds.), Fundación Castrovere, Nancea, Madrid, 1993, p. 221-231. [2] BARTOLOMÉ PINA, Margarita. Trayectoria educativa de la mujer: la lucha inacabada, en: La mujer, nueva realidad, respuestas nuevas, Consuelo Flecha – Isabel de Torres (Eds.), Fundación Castrovere, Nancea, Madrid, 1993, p. 50. [3] Ibid., p. 57.