Monday, 9 March 2009

EL SUFRIMIENTO.

Cuando uno pregunta que es sufrimiento seguramente se liga al aquella que nos trae dolor y tristeza. Esto quiere decir que, aunque de alguna manera queramos cerrar los ojos al dolor y tristeza, que nuestro ser en la carne nos depara, qué duda cabe entre nosotros hay muchos que sufren, sean donde sean, religiosos religiosas, o laicos. Es decir sin frontera de la respuesta vocacional de cada cual. Pues el sufrimiento es nuestra carga cotidiana, y por esta razón no hay hombre que no sufra sobre esta tierra. Sufren los niños y los ancianos, los jóvenes y los adultos, los de una y otra posición social.
Hablar del sufrimiento se trata de un mal universal del que nadie puede librarse. Pero, aun aceptando este hecho indiscutible, es preciso reconocer también que hay personas que sufren más que otras, bien sea por causas personales, sociales o de convivencia. Entre estos podemos señalar, por ejemplo, los pobres e indigentes, los explotados, los marginados de la sociedad y los incomprendidos, los que no tienen puestos de trabajo y los que padecen disgustos familiares y comunitarias, los que experimentan el fracaso en la vida o los que son maltratados y perseguidos por causa de la justicia….
Pero ¿donde están aquellos que sufren?, pues no hace falta ir lejos, ellos están aquí con nosotros en nuestra casa, comunidad quizás somos nosotros mismos, puede ser aquellos ancianos, Jóvenes, enfermos, lindos, feos, Obispos, Cardenales, curas, monjas, benditos, malditos, altos pequeños, rojos, negros, etc.… a pesar de las apariencias y ritmo de vida, más allá de lo que se percibe y se ve, hay muchas veces un dolor o un problemita escondido que camina junto a nosotros y en nosotros, cuyo rostro parece estamos obligados a ocultar a los demás, porque sospechamos que a los demás no les interesa mucho.
¿Qué decir del sufrimiento de los enfermos nuestros? La enfermedad es una prueba mucho más dramática que las otras pruebas de la vida del un ser. Normalmente, las dificultades que el hombre debe afrontar son de orden sentimental, profesional, económico, político, comunitaria, religiosa, afectiva o sea secundaria a la persona misma, de manera que podemos decir que teniendo salud , puede decirse que todas ellas pueden ser superadas. Por algo antes de las desgracias y embarradas, de todo ellas, nos repetimos una y otra vez.
Pero frente a la incapacidad somática, o en este caso enfermedad o dolor físico, la cuestión es diferente. Esa sí, es un mal más radical. Porque este es un dolor ajeno a nuestra voluntad, cuya superación no está en nuestras manos, en la mayoría de los casos. Este afecta al hombre en su mismo ser, en aquella realidad corpórea, física y psíquica, individual y comunitaria o mejor dicho comunitaria.
Esta sufrimiento es mas profunda que otro tipo de sufrimiento de cualquier índole. Por los siguientes razones:
1. Es un sufrimiento integral, que afecta a todo el hombre, en su realidad física y psíquica, conmoviendo todo el mundo de sus relaciones, aunque el dolor se percibe en un miembro determinado, pero sí que duela la persona en su totalidad.
2. Es un sufrimiento intransferible. Es decir que nadie puede sufrir por mí.
3. Es un sufrimiento amenazante, que supone alejamiento de las seguridades en que normalmente se desenvolvía la vida. 4. Es un sufrimiento dependiente, donde se vive en dependencia de los demás de una forma especial.
Pues como comunión o mejor dicho comunidad, quienes más sufren no pueden no gritarnos a los otros. Su grito es callado, en unos casos, resonante en otros. En él va implicada una llamada de mil tonos: a la Justicia, a la libertad, a la ayuda, al servicio, a la comprensión, al Consuelo, y sobre todo a su bienestar de la salud.
Es verdad que as soluciones ante el dolor pueden ser muy diversas, sea cual sea su origen o su causa: la rebelión, el replegamiento sobre sí mismo, la desesperación que en muchas ocasiones es la cuestión, o la angustia . sin embargo siempre hay algo que permanece insoslayable para quienes perciben el dolor de los demás.
Estamos obligados a ayudarles a salir de su dolor, tenemos el deber como personas y como hijos de Dios, y más aun como personas apartados, de luchar con ellos contra el mal, poniendo los medios que en concreto conducen a superarlo. El dolos de los demás o puede dejarnos indiferentes. Nos interpela y nos reclama.
Y si esto debe ser así en cualquier caso, mucho más debe serlo en el caso de los enfermos y los que padecen de una manera u otro un dolor o sufrimiento y a su impotencia. No hay mayor soledad que la de aquel que grita en el dolor y no se le escucha. Los que sufren por causa de enfermedad o por causa de lo que sea son nuestros hermanos que en su vitalidad dieron lo pudieron. La misión nuestra es estar con ellos sin importar ninguna otra misión que estar con ellos. De manera que, nuestra misión primordial es acompañar a nuestros hermanos y hermanas inválidas, y en un sufrimiento u otro hasta el punto que el dolor se supera.
Como no podemos pensar que el cuidado de los afligidos nuestros, es un nuevo areópago? Que hace que mi predica sea cristiana si no me comprometo a gastar mi tiempo y energía acompañando un hermano o hermana en su dolor? Que me hace más Cristiana, buscar a los que sufren fuera de mi puerta o atender el que sufre dentro de mi misma cas?

Saturday, 7 March 2009

La Vocacion a la Vida

EL olvido es propio de los hombre. A veces se olvida lo que se desea recodar, y otras veces se recuerda lo que se desearía olvidar. Hay cosas que olvidamos sin querer, y no tienen mayores repercusiones en nuestra vida, poqeu se trata de algo accidental y sin importancia. Pero hay cosas que olvidamos queriendo y su trascendencia es enorme, porque son fundamentales en la vida. Cuando se da estre olvido, voluntario podemos decir que es un Olvido escandaloso.
Pero en el Corazon nuestra queremos vivir. Este no es el grito de los hombre desesperados en situaciones de anormalidad. Es el grito latente o manifiesto de todos los hombres que han pasado por la tierra, de todos cuantos hoy, junto a nosotros, luchan y trabajan, se alegran, o sufren, pero en el fondo de todo es tapizada con el anhelo de vivir, y vivir feliz.
El vivir entonces es el deseo más profundo del hombre, que siente en sí mismo una ansia inscaiable de vida, de permanencia de felicidad. Vivimos abrazados a la vida y quisiéramos que este abrazo no se acabara nunca. No queremos dejar de ser de esta forma, porque tememos la aventura de comenzar a ser otra forma nueva, porque tenemos miedo a que detrás no haya nada.
Bueno ¿que será la vida entonces? la vida es nada más que, una gracia. La gracia se entiende como aquella de lo cual rebimos gratuitamente y sin merito. Eso quiere decir que o depende de lo que somos. Pues lavida para el hombre es un don inapreciable, que ni él tiene derechi a despreciar o maltratar, ni los demás tienen derecho a arrebatarle. El derecho a la vida, como el derecho a la ibertad, son inalinables, tanto desde un punto de vista cristiano cuanto desde un punto de vista humano.
Esa vida pues debemos vivirlo, y vivirlo no de cualquier manera, sino:
  1. Vivir con dignidad, con liertad, y justicia;
  2. vivir, gozando de los bienes que nos satisfacen sobre la tierra;
  3. vivir, disfrutando y gozando, divertiendo y pasandola bien.
  4. Vivir entregándose gratuitamente al servicio de los demás y cuidando la naturaleza.
  5. vivir amando hasta el extremo dando lo mejor de nostros.
  6. vivir es proyectarnos hacia un futuro cada ves ´mejor.

Pues vivir para el hombre es un continuum proyecion hacia el futuro. El pasado viene a ser el signo de lo perecedreo y perentorio, de lo insuperbale o superado. Pero el Presente es la experiencia de lo transitorio , de lo que está pasando, con suss gozos y exítos, ciertamente, pero tambien con sus dinsabores y fracasos. El futuro es precisamente ese momento que queda por llegar, y donde se espera queden superardas las ambivalencias del presente y puedan cumplirse las esperanzas del pasado.

Los deseos de un mundo y un futuro mejor son la proyeccion viva de un presente incumplido, que hoy quiere vivirse con plena intensidad, pero que se experimenta no se llega a vivir suficientemente. Quizas por elo nunca como hoy se vive tanto de planes y proyectios de futuro, de promesas para el mañana. Siempre se espera que algo nuevo llegue y susceda, porque la vida siempre se escapa de las manos sin que tenga lugar todo aquello que se desea.

La Proyeccion hacia el futuro es una forma de afirmación de la vida, al no conformarmnos con la forma de vida que poseemos.

El Olvido.

El olvido es propio de los seres humanos. Aveces se olvida lo que se desea recordar, y otras veces se recuerda lo que desearia olvidar. hay cosas que Olvidamos, sin querer, y no tienen mayores repercusiones en neustra vida, porque se trata de algo accidental y sin importancia. pero hay cosas que olvidamos queriendo y su trascndencia es enorme, porque son fundamentales en la vida. Cuando se da este olvido voluntario podemos decir que es un olvido escandaloso.
Pero al fondo del corazón del hombre es el ansia y busqueda de la felicidad. Eso sí es uno de los deseos más profundos. Es un ansia insaciable de la vida, de permanencia, de felicidad. vivimos pues abrazados a la vida y quisieramos que este abrazo no se acabra nunca. No queremos dejar de ser de esta forma, porque tenemos la aventura de comenzar a ser de otra forma nueva, porque tenemos miedo a que detrás no haya nada.

Saturday, 17 January 2009

History of the Nandi


THE HISTORY OF THE NANDI PEOPLE AT THE TIME OF KOITALEL ARAP SAMOEI
Like many of indigenous cultures, several Kalenjin prophets foretold the coming of the white man. Among the Nandi, the prophesies of Mongo and Kimnyole are best examples. However, it was only Mongo who foretold the arrival of white people who possessed a great power, and warned against fighting against them.
Kimnyole, before his assassination, only predicted that the confrontation would have a significant effect upon the peoples of Nandi. Flushed with the victories against the other tribes and Arabs, the Nandi warriors believed that they would succeed in protecting their homeland. This faith was substantiated in November 1883 when a European caravan under Joseph Thomson crossed Masailand into North Nandi. Thomson was part of a Royal Geographical Society expedition that numbered 100 men in a pioneer company. The confused and sketchy evidence of this expedition stopped the dispatch of European caravans from Mombasa from 1883 84. Evidently, Thomson had negotiated the west wall of the Kerio Valley and reached the top of the Elgeyo escarpment shortly after leaving Njemps on 16 November 1883.
Thomson sent out scouts to prevent his caravan from being surprised as he continued forward five days without contacting any Nandi. However, the column must have been attacked by Masai seeking revenge for the cattle disease spread from European bovines in the area. This insignificant event attributed to a Nandi attack, actually broke the back of the Masai without any acknowledgement. Thomson returned to Naivasha in March 1884, and Nandi remained a blank spot on the European colonial maps. The next European to cross Nandi was James Hannington, the first Bishop of Eastern Equatorial Africa.
Hannington was an experienced explorer and employed the aid of other explorers like Thomson and Jones. The caravan left Rabai in July 1885, and arrived in Kabras on October 3. He left soon after to enter Nandi, but never returned. Thinking that he was opening a road to salvation for the Buganda, he could not know that his christian goals were the cause of his murder.
The Mwanga believed that such an establishment of contact would open the Buganda to an invasion from the east. Independently, Dr. Gustav Fischer entered North Nandi unobserved and passed through unmolested in March 1886. This was the first German expedition into Nandi and was so rushed that no notes were kept regarding the Nandi. The German Colonial Office also launched a powerful caravan led by Count Teleki and Hauptman Hohnel in 1887-88 that turned back before entering Nandi. Three small European caravans had entered Nandi, but the only solid information was gathered from the Masai who Hannington related regarded the Nandi tribes "to be the most difficult to deal with from its fighting powers." Seven years passed before the next Church Missionary Society (CMS) caravan crossed Nandi. Part of the reason that the Nandi were ignored during this period was that Emin Pasha and Stanley had to be retrieved and that used up the military, porters, and supply available in the area.
Another part of the reason was that the British sphere of influence beyond the land of the Masai was being attempted. The Imperial British East Africa Company (IBEA) launched a 535 man caravan led by F. J. Jackson into the unexplored area on August 6, 1889. The Sotik were friendly at first, but later attacked the caravan. The Sotik were defeated losing 40 warriors and forfeiting 170 head of cattle and 2000 sheep and goats. Jackson then continued to Mumias on November 7, 1889. Refusing to help the Mumia against the Ugenya, Jackson continued to Turkana to collect ivory to defray the cost of the expedition. When the Jackson expedition reached the land of the Sebei it became acquainted with the Nandi.
The expedition happened to be in the exact area that was being raided by Nandi kiptaiyat numbering possibly 1000 warriors. The Nandi attacked several Sebei villages and carried off 200 to 300 head of cattle in one day. The villages attacked were destroyed and the inhabitants killed. The expedition's hopes of being attacked by the Nandi never developed, and with the area devastated, the expedition had no hopes of remaining. It returned to Mumias on March 4, 1890. It was at Mumias that Jackson negotiated a treaty that replaced the German flag with the British flag. In 1892, the railway survey party was appointed to determine the possibility of expanding the rail system through Nandi. The survey went slowly as the surveyors were in constant peril. It was estimated by some that "men armed with Winchester rifles would have to be stationed at every 100 yards in order to keep off the attacks of the natives." The Europeans created a large amount of movement on the periphery of Nandi between 1890 and 1895. For instance, in 1894 twenty-six caravans passed through North Nandi and in the latter half of 1895 more than forty passed over the same tracks unmolested.
The Nandi may have ignored this movement because it didn't directly threaten them or because the caravans did not offer enough plunder to make them worthwhile attacking. However, the Nandi watched the caravans with a suspicious eye. The coming of war was only a matter of time.
UN PREDICTED WAR
The unlikely beginning of a war began with two British adventurers, Peter West and Andrew Dick. West arrived at Mumias on March 20, 1895. He was a continual drunk and had been accused of being a gun-runner. He entered into a trading partnership with the choleric Dick who had already established a chain of stores and transport posts from the coast to Lake Victoria. These two men set about to independently establish domination and a trade monopoly with the Nandi. The two began this escapade on June 23, 1895 by organizing two caravans. The expeditions began poorly when three rifles were stolen from Dick by the Kikelewa and one of West's men was murdered. Dick drew first blood when two Nandi warriors surrendered and he had them whipped. Later, Dick had the warriors bound and drowned. A Nandi reconnaissance party was later fired upon by Dick and dispersed after losing one warrior.
While Dick was busy antagonizing the Nandi, West had pitched his camp two hours from the nearest Nandi houses. West's total arms included fifteen guns, two privately owned rifles, and a revolver. West unsuccessful attempted to negotiate for the ivory that he sought upon his first contact with the Nandi. Although warned of the Nandi, West persisted in his attempts to negotiate by treating the Nandi delegates well. West's efforts were repaid at two o'clock on the morning of July 16th, when the camp was rushed by Nandi warriors and all but eight of the expedition were killed without a shot being fired. West's last words were reported as, "Give me my gun." West's unprotected camp of fifty individuals, twenty-five head of cattle and forty-six sheep and goats had occupied the unprotected camp in safety for twenty days. West's death can only be contributed to his partner being a Dick.
The East Africa Protectorate, Foreign Office, and missionary societies administrations had no choice but to react militarily to West's murder. All roads bordering the Nandi were closed until military escorts could be organized from the scant resources at Mumias and Ravine. This disrupted several commercial enterprises and two major missionary efforts. Before West's murder the various European administrations were content to ignore the unknown Nandi, and the Nandi were content to ignore the Europeans. After West's murder, the Nandi tribal morale and self-confidence increased.
The Nandi warriors had proven that the European guns were no match for the Nandi spears. The warriors must have believed that the Laibon had rendered the guns useless. Maybe the ancient prophesy meant that the Nandi would begin the end of the "white man" in sub-Sahara Africa. This idea was reinforced by the reactions of neighboring tribes, most notably the Wanga and Kabras. The other tribes to join included the Kamasia, Kitoch and Kikelelwa. The Ravine garrison received news of West's murder on July 30, 1895. The commander, Martin, had only a staff of forty invalided porters and a partly completed fort defended by ten askari. Fearing an attack, J. Martin enlisted seven Sudanese "settlers" and sent for help from Mumias. C. W. Hobley at Mumias could not comply because his scant military assets were being thinly spread. Port Victoria under A. Brown of Smith had been attacked on July 13, 1895. Hobley was forced to send twenty five askari of The Imperial British East Africa Company (IBEAC) to support Brown of Smith. William Grant had been ordered to assist Hobley, but Grant was busy restoring order in Kavirondo. F. J. Jackson at Entebbe was also able to offer little help.
Acting Commissioner Hobley did put together fifty Sudanese askaris of the IBEAC and some Baganda irregulars who he sent to aid Grant. Twenty-five reservists were enlisted in Singo to replace those men sent to Grant, and Singo became defended by released prisoners from Kampala. This was all that could be done. Meanwhile, the Nandi roamed freely seeking likely targets. On July 15, a caravan under G. W. Lewis of Smith, Mackenzie and Company left Ravine with two European mechanics, twenty Indian artisans and over 400 porters. The caravan finally reached Mumias on July 26 having lost over twenty loads to a Nandi attack on the Uasin Gishu Plateau. Another Nandi ambush captured two rifles, a shotgun and a loaded donkey from the Uganda Commissioner's caravan near Kabras. Still another ambush on Bishop H. Hanlon's caravan captured the religious relics of Father Prendergast.
News of these ambushes did not reach Ravine in time to stop a small advance party of the Boustead, Ridley and Company from departing with beads to purchase food for the Church Missionary Society main caravan of T. Munro and urgent letters for Mengo. The advance party consisted of twenty-five contract men and six porters. Two hundred Nandi warriors ambushed the unprotected camp at 2:00AM on August 22. Only seven members of the party survived and reached safety. By July 30, the IBEAC agents knew that the Nandi had been incited to a war and took the appropriate measures, but could not warn other caravans in time. On October 2, a caravan under Mohamed Bau consisting of thirty rifles, two loads of spare ammunition, fifty head of cattle and twenty sheep and goats left Guasa Masa for Ravine. Two days out from Ravine the caravan was attacked during the night by ten Nandi warriors and suffered the loss of eight porters and a woman. Six men were wounded and four guns captured with 250 rounds of ammunition after only ten shots had been fired. Forty-two of the cattle were captured with the small stock and mail. The mail was returned sixteen days after the disaster. Another well armed caravan under F. Pordage of 160 men were threatened by a large Nandi kiptaiyat on October 13 at their camp on the Kamasai River.
During the night of October 14-15 the camp was surrounded by Nandi warriors, but Pordage was up to the task and order three volleys fired into the darkness by his askari. The result was the confirmation of two dead Nandi and several blood trails. After leaving Guasa Masa, ten Sudanese askari joined the caravan on the 15th and when the Portage caravan camped, several Nandi were discovered attempting to set fire to the grass surrounding the caravan. During the afternoon of the 16th a water porter party was attacked by thirty Nandi warriors, but the rush was stopped by a volley from the five askari escorting the party. The Nandi retired without loss and contented themselves to watch the progress of the caravan outside of gunfire range until it reached Ravine on October 21, 1895. Although there was one more successful attack by the Nandi on a fortified Kabras village, the Nandi appear to have been content with the success of their raids on the Uganda Road. The operations had been well planned and executed as the warriors had defeated several European caravans with the loss of only two warriors. When provided the opportunity, the warriors had decisively struck. When the Europeans had the advantage, the Nandi warriors possessed the discipline to avoid a costly attack. And all this was accomplished by raiding parties, not the combined might of the Nandi tribes.
The last months of the IBEAC forces was expended against the threats from tribes neighboring Nandi. The Protectorate military establishment numbered 1,200 Sudanese troops, 250 of which were reservists. The porter establishment was chaotic, and the arms and ammunition supply system was forwarded through Mumias from German East Africa or Kampala. Food stuffs were an entirely different problem as local purchases were minimal and the arrival of caravans was haphazard. The Nandi clearly presented a threat that the IBEAC could not effectively counter. Investigated by. Kiptum Araap Too (Clarius)

Monday, 22 December 2008

Mision Y los Signos de los tiempos

Misión y los Signos de los tiempos Antes de empezar seria oportuno que arcaremos un poquito la terminología que encabeza nuestra reflexión. Dado que hablar de los signos se puede remitir ya casi naturalmente a los símbolos. Los términos signo-símbolo se refieren, en una acepción muy amplia, a realidades sensibles, en los que el ser humano capta o expresa significados que trascienden la realidad concreta que tiene ante sus ojos. “Signo” o “símbolo” son conceptos abarcantes, que indican realidades sensibles, conocidas, pero que remiten a otras realidades no perceptibles ni comprensibles de manera directa e inmediata. Ej. Una vaca puede ser para mi simplemente vaca, un animal de cuatro patas, pero para otra persona puede ser, riqueza, vida etc. Etc. según contexto cultural. Los “signos” se diferencian de las “señales” que se refieren a realidades susceptibles de ser captadas directa e inmediatamente, ya semáforo sea por nexos naturales como entre el humo y el fuego, o por nexos convencionales como entre el verde y la vía libre. En cambio, los signos-símbolos se refieren a realidades inaccesibles en sí mismas, pero que se hacen parcial y mediatamente presentes a través de una realidad sensible o mejor dicho a la realidad evocada a la cual remite. Pero bien la señal en este caso, pues; se hace referencia a algo exterior a ella misma, en el símbolo, por el contrario, la realidad significada está presente en el significante, en el interior de ella misma. El símbolo contiene la realidad significada. Ahora bien, de acuerdo con estas aclaraciones que acabamos de ver, los “signos de los tiempos” no son simplemente “señales”, sino “símbolos”, que contienen y hacen parcialmente presente una realidad inaccesible directamente, en nuestro caso, el Reino de Dios, y que permiten afirmar que ya ha llegado y está presente en y en medio de nosotros es decir porta un carácter histórico y geográfico. Los signos de los tiempos y de los lugares se sitúan en la categoría de signos que emanan de las realidades de la historia y de la geografía. Este carácter específico los diferencia de los signos “naturales”, que provienen del mundo natural (una huella en la nieve es el signo del paso de un ser viviente), o de signos “convencionales”, provenientes de una iniciativa humana (como son los gestos, el lenguaje, las cifras, las cosmovisiones culturales,); se inscriben, por el contrario, en los hechos y lugares, en los acontecimientos, que tienen por su contextura y por su contexto humano, una “significación” que va más allá y más adentro de su materialidad exterior. De hecho es imposible decir que el quehacer pastoral en medio de las comunidades nómadas es igual como hacer con los agricultores aunque queremos uniformidad del estilo. Será entonces factible y real decir que la pastoral nómada es distinto a otro, tipo de pastoral dado su ubicación espacio temporal. Debemos precisar, en primer lugar, la noción sociológica, histórica y geográfica de lo que denominamos “signos de los tiempos y de los lugares”. Podemos decir, que los signos de los tiempos son “fenómenos que, por su generalización y su grande frecuencia, caracterizan una época, y a través de los cuales se expresan las necesidades y las aspiraciones de la humanidad actual”[1]. Los signos de los tiempos se refieren, pues, a las tendencias emergentes y predominantes en un determinado período histórico y contexto geográfico, que revelan la toma de conciencia de un grupo humano, sus anhelos más profundos de crecimiento en humanidad, sus aspiraciones más sentidas de justicia, paz y liberación. Es importante resaltar que esta significación de los hechos no es superpuesta o reemplazada por otra que se añadiría desde fuera: es necesario retener el sentido y significación latentes en los hechos, es decir, conservar la plena densidad de la historia y de los lugares, sin quitarlas nada ni europeizarlas, y no “espiritualizarlos”, destemporalizándolos o descontextualizándolos. El sentido histórico es inmanente al acontecimiento, son pena de volver insignificante la historia. El tiempo y el lugar no son solamente el condicionamiento exterior y contingente de un acontecimiento significativo; son el tiempo y el lugar concretos en los que brota la toma de conciencia de un grupo o de un pueblo, que es la que le da el significado al hecho y expresa su alma. Los acontecimientos históricos son un signo y una voz. La toma de conciencia y las aspiraciones que expresa el hecho, son aquello por lo cual llega a ser un signo y una voz. Percepción que no se tiene a partir de una teoría o de una doctrina preestablecidas, sino de una práctica social y un compromiso concreto. Ej. En cuestión pastoral del bautismo, ¿quien dijo que el nombramiento del candidato al bautizarlo debe cambiar nombre al tinte occidental? ¿Por qué no se puede bautizar la persona con su nombre real, sin necesidad de buscar uno ajeno, tal como nombrar un tal Pinaque, (nombre indigina) Crispine, o a un tal Kiptum ( Nombre propia Nandi), Bush o Clinton etc..? con el pretexto que son nombres paganas…pero qué es Cristiano en los nuevos nombres? El concilio Vat II nos dice que “El género humano se halla hoy en un período nuevo de su historia, caracterizado por cambios profundos y acelerados, que progresivamente se extienden al universo entero. Los provoca el hombre con su inteligencia y dinamismo creador; pero recaen luego sobre el hombre, sobre sus juicios y deseos individuales y colectivos, sobre sus modos de pensar y sobre su comportamiento para con las realidades y los hombres con quienes convive.” (Gaudium et Spes no. 4). En los últimos tiempos se ha ido recuperando también otra “verdad olvidada”, que ha resultado igualmente importante y significativa para fundamentar la existencia de los “signos de los tiempos”. Referimos al carácter histórico de la revelación judeocristiana por cuanto se manifiesta como un plan de salvación propuesto por Dios el cual se realiza en el tiempo y en el espacio lugar único de la pastoral, y no como la comunicación de un conjunto de verdades y conceptos de una doctrina intemporal desde la sacristía, y las grandes catedrales. La revelación divina no solo acaece en la historia, como escenario del actuar de Dios, permaneciendo exterior a ella, sino que, por el contrario, tiene lugar por ella, a través y mediante ella. A partir de esta conciencia teológica, se habla de la historia y de la geografía como “lugares teológicos” lo que llamamos la misión o areópagos, percibiéndolas como tiempo y lugar de la revelación divina. Dios no se revela a sí mismo directamente, hablando a las personas y dejándose ver por ellas (teofanía) como lo expresa San Juan en su Evangelio: “A Dios nadie le ha visto jamás” (Jn 1,18;1 Jn 4,12), sino indirectamente, a través de las obras que acontecieron y siguen aconteciendo en la historia (teoergia). En la Antigua Alianza, el pueblo israelita experimentó la presencia de Dios, a través de los acontecimientos del Éxodo, de la conquista de la tierra prometida, de la dinastía davídica, del Exilio, de la restauración de Israel, etc. Cada acontecimiento, y las circunstancias en que acaecía, iba revelando el rostro de Dios, su ser. Los creyentes de la Nueva Alianza experimentaron la presencia y el actuar salvífico de Dios, en el acontecimiento Jesús de Nazareth: “A Dios nadie le ha visto jamás; el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado” (Jn 1,18). “Cuando Felipe le pide a Jesús: ‘Señor, muéstranos al Padre y nos basta’. Le dice Jesús: ‘¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto a mi Padre. ¿Cómo dices tú: muéstranos al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí?’.” (Jn 14, 8–10). “Cada suceso particular revela e ilumina un aspecto del ser divino que irá enriqueciéndose y completándose con los aspectos que irán revelándose en los acontecimiento sucesivos, de modo que ‘sólo la totalidad de la historia podrá revelar plenamente a Dios’.[2] En Jesucristo, Dios se ha revelado de un modo definitivo y pleno. Y en él se irá manifestando a través de los tiempos. La Palabra bíblica como testimonio de la Revelación de Dios, no nace aparte de la historia, sino que va acaeciendo en el momento mismo y a partir de la revelación histórica, siendo su testimonio y su codificación escrita. De aquí brota la vocación-misión propia de los profetas. Pertenece a ellos penetrar en el devenir de los acontecimientos para detectar en ellos las interpelaciones de Dios para su pueblo. Es lo que acertadamente se ha llamado la “mayéutica histórica”. Así como la mayéutica socrática hace que el interlocutor descubra, engendre o dé a luz la verdad que lleva en sí mismo, la palabra del profeta descubre a los oyentes el significado profundo que los acontecimientos llevan en sus entrañas. El profeta no crea ese significado ni lo impone desde fuera, sino que descubre “desde dentro” de la experiencia común algo que no era visible sin más de forma espontánea, pero que —una vez descubierto— puede ser verificado por los demás sin tener que seguir dependiendo de sus palabras. Enseguida, todos se ”reconocen en ellas” y entran en sintonía, en comunión con la palabra del profeta. Es esta la experiencia constante manifestada en las Escrituras, que expresa y compendia el Cuarto Evangelio en el episodio de la samaritana: “Ya no creemos por tus palabras. Nosotros mismos hemos oído y sabemos que este es verdaderamente el Salvador del mundo” (Jn 4,42). “La revelación se realiza por obras y palabras intrínsecamente ligadas; las obras que Dios lleva a cabo en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y las realidades que las palabras significan; a su vez, las palabras proclaman las obras y desvelan el misterio contenido en ellas (mysterium in eis contentum elucident)” (D.V. no. 2). Cuanto acabamos de decir significa que dado el carácter universal de la voluntad salvífica, todo el espacio abarcado por la historia humana es el lugar donde Dios se manifiesta a través de los acontecimientos; y esos acontecimientos en los que se revela la acción divina no son otra cosa que lo que hemos llamado “signos de los tiempos” Ahora bien, Jesús anunció que con su presencia se había inaugurado un tiempo totalmente nuevo: los tiempos escatológicos: el del Reinado de Dios (Mc 1, 14–15) Desde el punto de vista cuantitativo o cronológico, acaeció hace veinte siglos y coincidió con los tiempos del Emperador César Augusto (Lc 2,1); sin embargo, desde el punto de vista cualitativo o teológico; el tiempo de Jesús era radicalmente nuevo: era el hoy de la salvación. Igual que los signos atmosféricos bastan para adivinar que se avecina un cambio meteorológico, los signos, las obras realizadas por Jesús, indicaban y deberían bastar para darse cuenta de que los tiempos históricos estaban cambiando, en la línea del Proyecto de Dios. “Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras (erga) de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: ‘¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?’ Jesús les respondió: ‘Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no se escandalice de mí!’.” (Mt 11,2-6). Así, pues, cuando Jesús, en Mt 16,3, habla de los “signos de los tiempos” se refiere a los signos de los tiempos escatológicos, de los tiempos mesiánicos, signos, en definitiva, del Reino de Dios que está irrumpiendo, haciéndose presente en él y por él. Y es este sentido bíblico-teológico el que debemos reservar cuando hablamos de “signos de los tiempos”. Es indudable que para Jesús el Reino de Dios era una realidad ya presente: “El Reino de Dios —decía— ha llegado a vosotros” (Lc 11,20). Jesús no dijo que el fin de los tiempos estaba cerca, sino que ya había empezado la nueva época de la salvación. De hecho como miembros del mismo proyecto, salgamos de las grandes catedrales, y nuestras sacristías a las calles donde si acontece el proyecto de la salvación, ya no es momento de quedarnos limpios, sino embarrarnos con las comunidades luchando para lograr una sociedad que testimonian al salvador. Para que juntos podamos decir que, “el Espíritu de Dios, que conduce el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra, está presente en la evolución de la historia.” (Gaudium et Spes No. 26). TOO KIPTUM [1] Informe de los secretarios de la Comisión Preparatoria del esquema conciliar “Gaudium et Spes, Canónigos Ph. Delhaye y F. Houtart, 17 de nov. 1964. Citado por M.-D. Chenu, O.P., Signes des Temps En : Vatican II. L´Église dans le monde de ce temps. París, Les Éditions du Cerf 1967, pág. 208). [2] Luis González-Carvajal. Los signos de los tiempos. El Reino de Dios está entre nosotros. Editorial Sal Terrae, Santander, 1987, pág. 37.

Friday, 5 December 2008

and they came running etc swiming

Saturday, 27 September 2008

The Kalenjin

KALENJIN Tugen, Marakuet, Kipsigis, Nandi, Pokot, Elgeyp, Kaiyo, Sabaot, Sebei, ... Tanzania 20.000 NANDI Aramanik, Kisankasa, Mediak, Mosiro Uganda 445.000 2 % KUPSABINY (SEBEI, SAPEI), PÖKOOT (POKOT, PAKOT, SUK) SABINY (SAPINY, KUPSABINY, KUPSAPINY), MBAI, SOR, Nombre: El pueblo Kalenjin está formado por varios grupos nilóticos (el Kipsigis, Nandi, Pokot o Suk, Elgeyo, Marakwet, Keiyo, Tugen, Sabaot, Sebei, Dorobo, Terik, etc.) que comparten el mismo idioma con diferentes dialectos y los mismos orígenes culturales. El término Kalenjin comenzó a emplearse hace cincuenta años, durante la época colonial. Idioma: Los diferentes dialectos del Kalenjin a veces han llegado a diferenciarse tanto que los grupos geográficamente más alejados entre si tienen dificultades para entenderse. Nandi y Kipsigis son los dos dialectos hablados por un número mayor de personas. Por otra parte, el idioma Kalenjin tiene bastantes similitudes con las lenguas Samburu y Maasai. Localización: En Kenia : Los 100.000 Markwet viven en el Distrito de Elgeyo Marakwet, en la Provincia del Valle del Rift. Dialectos: Endo y Sambirir. Los Kipsigis viven a orillas del Lago Victoria. Los Nandi viven al norte de los Kipsigis. Unos 160.000 Tugen ocupan el oeste de Kalenjin. Cerca de 24.000 Okiek habitan las tierras del este de Mau, en el Distrito de Nakuru, Provincia de Rift Valley. Son bilingües en Nandi y muchos hablan ya sólo en Nandi o en Kikuyu. En Kenia hay unos 310.000 Pokot que viven en los Distritos de Baringo Pokot Oeste, en la Provinvia de Rift Valley. El resto vive en Uganda. 160.000 Sabaot habitan el Distrito del Monte Elgon, en la Provincia del Oeste y algunas zonas del Distrito de Nzoia, en la Provincia de Rift Valley. Su antigüedad en la zona del Monte Elgon se aprecia en los nombres de algunos de sus dialectos: Koony (Kony),Bong'Omeek (Bong'om, Pong'om), Book (Bok, Pok). En Tanzania : Los Aramanik, que son unas 3.000 personas,condiderados como Dorobo, viven en la zona froteriza con Kenia. Unos 6.100 Kisankasa , viven al norte de los Aramanik.I Los Mediak y los Mosiro, considerados como Dorobo viven en pequeños grupos familiares diseminados entre los Aramanik y los Kisankasa. En Uganda : Hay unos 132.000 Sebei, es dedir el 2 % de la población de Uganda, que vive en el extremo Este del pais, al norte de Mbale, en la Provincia de Sebei. Hablan Kupsabiny o los dialectos Sabiny (Sapiny, Kupsabiny), Mbai o Sor. 32.000 Pokot vivenen el Este central, cerca de Kupsabiny. Pueblos vecinos: Kikuyu , Luo , Luhya , Maasai Historia: Uno de sus mitos dice que vinieron de Misri, nombre con el que muchos pueblos Nilóticos designan a Egipto. Este nombre es común en las tradiciones orales sobre el origen de muchos pueblos nilóticos pero tambien para algunos pueblos Bantús en Africa Oriental. Por los estudios comparativos con otras lenguas se cree que proceden de la zona sudanesa del Rio Nilo o de las regiones montañosas del occidente etíope . Se cree que proceden de pueblos que comienzan a desplazarse hacia el sur desde las orillas del Nilo Azul, hace unos 3000 años. Los antepasados de los Kalenjin se establecieron en los territorios actuales aproximadamente a partir del 500 D.C. Los Kalenjin a veces son considerados como una sola etnia dividida en muchos clanes. Los clanes diferentes serían los Nandi Terik, Tugen, Keiyo, Marakwet, Pokot, Sabaot y Kipsigis. Los Marakwet realmente agruoarían a dos clanes diferentes: los Endo y los Talai. Los Okiek (también llamados Ndorobo), aunque de origen cushita, ahora hablan Kipsigis. Fue la oposición a la ocupación de sus tierras por parte de los colonialistas británicos lo que les fue cohesionando como grupo étnico, a pesar del intento de los ingleses de tratarlos separadamente a cada grupo e intentarlos dividirlos entre ellos. Los Nandi fueron el último grupo étnico en ser dominado militarmente por los ingleses. Es de esta experiencia colonial de donde obtuvieron la conciencia de la importancia de actuar unidos para defender con más fuerza sus intereses. Aunque en general los Kalenjin mantienen buenas relaciones con los pueblos vecinos se han producido graves tensiones entre los Kalenjin y los Luo y Kikuyu despues de la independencia. Fueron muy activos en la lucha por la independencia y más tarde lograron que un miembro de los suyos, Moi, llegara a presidente de la república. Normalmente hay ciudadanos Kalenjin en el gobierno y en todas las áreas de la vida Keniata. Si durante la época colinial los Kalenjin fueron de las etnias más perjudicadas por la ocupación británica, con la llegada de Moi al gobierno en 1978, los Kalenjin recuperaron parte de su posición perdida mejorando su situación económica y su representación política. En sus ansias por recuperar su preponderancia en las tierras que tradicionalmente han ocupado los políticos Kalenjin y Maasai se unieron para exigir introducción de la Majimboism (un sistema federal basado en la etnicidad) qué asignaría tierras sólo a los habitantes originales de cada zona con lo que los Kalenjin y Maasai obtendrían derechos políticos y económicos sobre las tierras del Valle del Rift. Son las posiciones de ventaja obtenidas bajo el gobierno de Moi lo que ha originado importantes enfrentamientos étnicos con otro pueblos que se han sentido menospreciados y abandonados por los poderes públicos. Economía: Agricultores, cultivan principalmente: mijo, maíz, té, sorgo, patatas, lentejas, alubias, calabaza, tabaco y plátanos; Crian además ganado vacuno, cabras, oveja y aves de corral. Sociedad: Desde la independencia, poco a poco sus formas de vida se han ido modernizando. Tradicionalmente los Kalenjin construían sus casas redondas con arbustos recubiertos de barro, con tejados puntiagudos de la paja con un palo sobresaliendo fuera en el centro. Hoy día casas normalmente son de madera y o cemento y se construye con medios modernos, aunque las casas tradicionales todavía son bastante habituales. Antiguamente, al igual que lo siguen haciendo algunos pueblos vecinos, los Kalenjin agujereaban sus orejas, tanto hombres como mujeres, y después ponían ramitas en ellos para estirar los lóbulos, para poder colgar de ellos cuentas y adornos de todo tipo. Aunque aún hoy a muchos se les reconoce su origen Kalenjin por el estiramiento de sus orejas hace ya tiempo que fueron abandonando estas prácticas por las razones de higiene. El respeto hacia los demás y especialmente hacia los mayores ha sido siempre un rasgo cultural importante entre los Kalenjin. Las muestras de respeto se siguen practicando aunque es desigual respecto a los géneros. Los niños deben mostrar su respeto hacia los mayores pero de forma especial, al igual que los demás miembros de la familia , hacia el cabeza de familia que es el padre. Antiguamente las muchachas debían arrodillarse delante de los hombres y no les estaba permitido hablar a los hombres hasta que ellos hubieran sido circuncidados. Las muchachas aprendían a construir calabazas y ollas para llevar el agua, mientras que los muchacos se encargaban de recoger la leña y verduras silvestres y a cuidar del ganado. Los niños eran separados de la madre y ya no podían dormir en su misma habitación apartir de los 5 años.. Religión: La mayor parte continua practicando su antigua religión, aunque se calcula que el 40 % ha adoptado el cristianismo. Con el nombre cusita del antiguo Egipto de Asiis, los Kalenjin nombran tanto al sol como al dios supremo lo que parece indicar que tal vez en otro tiempo el sol era honrado como el dios principal. De hecho, antiguamente era costumbre subir al monte a las 5 de la mañana para rezar hasta que el sol aparecía completamente.